La prueba de Papanicolaou es conocida principalmente como un método para detectar células cancerígenas en el cuello uterino, pero su alcance va mucho más allá.
¿Qué es una prueba de Papanicolaou?

La prueba de Papanicolaou, llamada así por el Dr. George Papanicolaou, que diseñó la prueba, es una prueba de detección para recolectar y examinar con microscopio las células obtenidas del cuello uterino, que es la parte inferior angosta del útero (matriz) ubicada entre la vejiga y el recto.

El cuello uterino forma un canal que desemboca en la vagina, que es la salida al exterior del cuerpo.

En la prueba de Papanicolaou, se pueden tomar células tanto de la vagina como del cuello uterino.

Esta prueba permite identificar diversas condiciones y cambios celulares en el cérvix, ayudando a diagnosticar y prevenir distintas alteraciones en la salud reproductiva y ginecológica.

¿Qué otras enfermedades detectan el Papanicolaou?

El Papanicolaou es útil en la detección de ITS, como las infecciones causadas por el virus del papiloma humano (VPH) y bacterias que afectan el epitelio cervical.

La doctora Jessica Rivera, subdirectora de Innovación del centro analítico de Laboratorio Médico del Chopo, explica que, si bien el Papanicolaou no identifica de forma específica todas las infecciones, sí puede detectar alteraciones provocadas por agentes como el VPH, que es responsable de la mayoría de los casos de cáncer cervical.

Además, permite reconocer cambios relacionados con otros patógenos, como la Candida albicans, un hongo causante de candidiasis, o bacterias que producen infecciones bacterianas vaginales.

¿Quiénes deben hacerse pruebas de Papanicolaou?

Las mujeres deben buscar asesoramiento médico experto sobre cuándo deben comenzar a realizarse las pruebas de detección, con qué frecuencia deben realizarlas y cuándo pueden dejar de realizarse pruebas de detección cervical, en especial si tienen un riesgo mayor que el riesgo promedio de cáncer de cuello uterino por ciertos factores, como la infección por VIH.

Según el Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología (American College of Obstetrics, su sigla en inglés es ACOG), las pautas generales incluyen:

Las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino se deben iniciar a los 21 años de edad para las mujeres, incluyendo a los que no son sexualmente activas.

El cáncer de cuello uterino no es común entre las mujeres menores de 21 años.

Por esta razón el sistema inmunológico de las mujeres adolescentes lucha naturalmente contra el virus que provoca cambios in las células del cuello uterino.

La ACOG encontró que la prueba de Papanicolaou antes de los 21 años puede provocar procedimientos no necesarios de eliminar células sospechosas antes de que el cuerpo puede curarse a sí mismo.

Estos procedimientos pueden aumentar el riesgo de bebés prematuros.

La mayoría de las mujeres menores de 30 años ahora pueden someter a las pruebas de detección cada dos años en lugar de anualmente.

Las mujeres mayores de 30 años pueden someter a la prueba cada tres años si han tenido tres resultados normales seguidos. Investigaciones muestran que este plan de pruebas puede prevenir el cáncer de cuello uterino igual que la prueba de detección anual.