El cáncer de mama está entre las enfermedades que más vidas cobra al año. Un panorama que podría revertirse en una parte, después de un reciente hallazgo: detectan doce nuevos genes del cáncer de mama, los cuales fueron encontrados en mujeres con ascendencia africana. El descubrimiento de este estudio podría, en el futuro, ayudar a los médicos a detectar con mayor precisión el riesgo de una mujer a desarrollar cáncer de mama.
¿Qué es el cáncer de mama?
De acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, existen distintos tipos de cáncer de mama, ya que este depende del qué célula de la mama se vuelva cancerosa. En la mayoría de los casos, la enfermedad comienza en los conductos o en los lobulillos, de ahí el cáncer se puede diseminar a otras áreas de la mama por medio de los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos. Cuando esto último para, se está hablando de metástasis.
¿Por qué es importante que se descubran más genes en relación con el cáncer de mama?
Hasta ahora, los estudios para identificar mutaciones genéticas relacionadas con el cáncer de mama se habían centrado principalmente en mujeres de ascendencia europea. En cambio, los nuevos resultados proceden de más de 40 mil mujeres de ascendencia africana de Estados Unidos, África y Barbados, entre ellas 18.034 con cáncer de mama.
Algunas de las mutaciones identificadas no se habían relacionado anteriormente con la enfermedad, o no estaban tan fuertemente vinculadas como en este nuevo análisis, lo que indica que los factores genéticos de riesgo «pueden diferir entre las mujeres de ascendencia africana y europea», escriben los investigadores en Nature Genetics.
Una mutación recién identificada en particular está vinculada a la enfermedad con una fuerza «raramente observada» en el campo de la genética del cáncer, señalaron los investigadores.
¿Cuáles son los beneficios que se esperan lograr con el hallazgo de nuevos genes del cáncer de mama?
Según la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (American Cancer Society), las mujeres con piel oscura de Estados Unidos presentan tasas más elevadas de cáncer de mama antes de los 50 años, una mayor incidencia de cánceres de mama difíciles de tratar y una tasa de mortalidad por cáncer de mama un 42% superior a la de las mujeres blancas.
Añadiendo los genes recién identificados a otros ya reconocidos, como el BRCA1 y el BRCA2, relacionados con la enfermedad en todas las poblaciones, los investigadores desarrollaron una puntuación del riesgo de cáncer de mama en mujeres de ascendencia africana mucho más precisa que las herramientas disponibles en la actualidad.
Seis de los genes anómalos se asociaron a un riesgo elevado del llamado cáncer de mama triple negativo, la forma más agresiva de la enfermedad. Según investigaciones anteriores, el riesgo de padecer este tipo de cáncer de mama es casi tres veces mayor en las mujeres negras que en las blancas. Según el estudio, las mujeres portadoras de los seis genes tenían 4,2 veces más probabilidades de ser diagnosticadas de cáncer de mama triple negativo que las que no presentaban ninguna o solo una de las variantes.
Según el Dr. Wei Zheng, director del estudio, del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, la utilidad de las nuevas variantes debe evaluarse más a fondo antes de que las pruebas para detectarlas estén disponibles de forma rutinaria.
La Sociedad Americana del Cáncer afirma que muchas mutaciones genéticas identificadas anteriormente como factores de riesgo de cáncer de mama en mujeres blancas también están estrechamente relacionadas con el riesgo de enfermedad en mujeres negras, y aconseja realizar pruebas genéticas a todas las pacientes independientemente de su raza.
Con información de la agencia: REUTERS
