Desde que se hizo público el escándalo de las imprentas donde ha incursionado con éxito durante más de diez años, el dizque licenciado y empresario Federico Manautou Villarreal se conduce con suma discreción y, con paciencia, ha logrado mantenerse como alto funcionario del Instituto Tamaulipeco de Capacitación para el Empleo.

“El Pico”, como le conocen sus amigos del club campestre y sus cómplices, sólo tuvo un desliz más reciente cuando, en contubernio con Francisco (La Corneta) Filizola González, se hizo cargo de la impresión del boletaje del equipo local de futbol profesional, pero le quitaron el negocito cuando se denunció que se hacían más contraseñas que las que se encargaban.

Consciente de que su capacidad administrativa no da para mucho, Manautou Villarreal se ha conformado con el negocio de las imprentas y con un par de “aviadurías” haciéndole ya competencia al célebre Ramón Durón Ruiz, otro ilustre miembro de la “fuerza aérea” tamaulipeca.

Quienes conocen al Pico saben de sus malas artes y apuestan a que sólo se necesita poco tiempo para que enseñe sus larguísimas uñas al frente de una institución que merece mejor suerte.

Conociendo los antecedentes de FMV, sus críticos, dentro y fuera del sector educativo, han advertido que pronto podría protagonizar un escándalo comparable con el de su colega Isaac Mata Vizcaíno quien es investigado por las autoridades gubernamentales porque “se fue grande” haciendo negocios turbios en otra institución de enseñanza media superior.