El temor a sufrir un ataque cardíaco durante la noche es una preocupación que afecta a muchas personas, ya que es una situación potencialmente mortal que puede ocurrir en cualquier momento, tanto de día como de noche.

Según la Fundación Española del Corazón, un infarto ocurre cuando las células de un órgano mueren debido a la falta de circulación sanguínea, lo que sucede cuando una arteria se obstruye y bloquea el flujo de oxígeno al corazón. Esta obstrucción puede ser causada por la formación de un coágulo en la placa, como describe Medline Plus, el sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Este proceso de formación de coágulos puede interrumpir el flujo de sangre oxigenada hacia una parte del músculo cardíaco, lo que se conoce como un ataque al corazón. Esta situación puede ocurrir durante el sueño, en situaciones de frío extremo, durante episodios de estrés intenso o como resultado de un aumento repentino en la actividad física.

Síntomas que indican que su cuerpo va a sufrir un infarto

Es fundamental comprender que cada individuo tiene un organismo único, lo que significa que los síntomas de un infarto pueden variar considerablemente según la condición de la persona. Algunos pacientes pueden experimentar síntomas leves, mientras que otros pueden presentar manifestaciones más graves de la enfermedad.

De acuerdo con expertos en la materia, como Mayo Clinic, es importante prestar atención a ciertas molestias que pueden indicar la posibilidad de un infarto. En caso de experimentar alguno de los siguientes síntomas, es aconsejable comunicarse de inmediato con un médico especialista para recibir el tratamiento adecuado y evitar consecuencias fatales:

1.- Sudoración fría.

2.- Fatiga persistente.

3.- Náuseas.

4.- Dificultad para respirar y sensación de falta de aire.

5.- Problemas estomacales, como indigestión.

6.- Dolor en el pecho, que puede manifestarse como opresión o sensación de ahogo.

7.- Malestar en el brazo, espalda, cuello, mandíbula, dientes o abdomen.

Los expertos advierten que estos síntomas pueden aparecer de forma repentina, pero también pueden presentarse gradualmente durante días o incluso horas previas al infarto. Por lo tanto, es crucial actuar con prontitud ante cualquier señal de alerta.

En el caso específico de las mujeres, es importante destacar que pueden experimentar punzadas en el pecho, cuello o espalda, síntomas clave que indican una vulnerabilidad ante un posible ataque cardíaco repentino.

¿Qué hacer ante un posible infarto?

Lo primero y más crucial es realizar una llamada de emergencia para que los servicios de salud puedan atender el caso de inmediato y proporcionar las indicaciones necesarias.

Otra opción es tomar una aspirina u otro medicamento recetado por su médico en caso de que lo tenga a mano. Sin embargo, es importante destacar que automedicarse puede resultar peligroso y poco efectivo, por lo que se recomienda evitarlo.

En el caso de que usted no sea la persona afectada, sino que esté presenciando un ataque al corazón en un familiar o persona cercana, una vez realizada la llamada de emergencia, es esencial verificar si la persona está respirando. Esto se puede confirmar palpando el pulso. En caso de que no esté respirando, es crucial proceder con la reanimación cardiopulmonar.

Según Mayo Clinic, la técnica recomendada consiste en realizar “30 compresiones en el pecho seguidas de dos respiraciones de rescate”. Es importante seguir estas instrucciones con precisión y continuar con la reanimación hasta que lleguen los servicios médicos de emergencia.