Todo el mundo conoce que ingerir vitaminas es importante para la salud, pero todos tienen en cuenta su importancia.

No obstante, no todas provienen de los alimentos, es el caso de la vitamina D, que se puede adquirir al salir a tomar el sol

¿Pero qué problemas trae su falta de consumo?

Según el Diario Clarín la falta trae:

– Pérdida de densidad ósea. Lo cual aumenta el riesgo de osteoporosis y fracturas.

– Osteomalacia, que causa huesos débiles, dolor en los huesos y debilidad muscular.

– Está relacionado con diabetes (también en niños), presión arterial alta, cáncer y enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple.

Las personas que están en riesgo son:

Los bebés lactantes.

Los adultos mayores y las personas de piel oscura.

Las personas con las siguientes condiciones o diagnósticos:

– Enfermedad de Crohn o condición celíaca.

– Obesidad.

– Cirugía de bypass gástrico.

– Osteoporosis.

– Enfermedad renal o hepática crónica.

– Hiperparatiroidismo (altos niveles de la hormona que controla el nivel de calcio del cuerpo) Sarcoidosis, tuberculosis, histoplasmosis u otra enfermedad granulomatosa.

Asimismo, algunas drogas afectan el metabolismo de la vitamina D, como la colestiramina, anticonvulsivos, glucocorticoides, medicamentos antimicóticos y contra el VIH/SIDA.

¿Pero cómo se obtiene?

Como dijimos en un principio, una de las formas es a través de la exposición al sol: bastan cerca de 10 minutos en las horas pico y unos 20 minutos después de las 15 horas o muy temprano a la mañana, con un 25 por ciento de piel al descubierto y sin protector solar.

La vitamina D aparece en los pescados grasos -como la trucha, el salmón, el atún y la caballa-, aceites de hígado de pescado, hígado de ganado vacuno, yema de huevo y el queso.

También hay suplementos de vitamina D, pero para esto es mejor asistir al médico.