Los pies son una de las partes más importantes del cuerpo. Además de ser los que les permiten a las personas mantenerse erguidas, también son los que posibilitan avanzar y caminar. Proporcionan el equilibrio al cuerpo, y, en general, son el soporte más importante que genera el contacto con el suelo.

Simbolizan arraigo y firmeza. Según el portal Cuerpo Mente, los pies son los encargados de mantener y restaurar el equilibrio corporal y psíquico, por ello prestar atención a lo que ellos expresan es importante, pues en muchas oportunidades evidencian cuál es el estado de salud de las personas.

La medicina alternativa mediante la reflexología sostiene que existe una relación cercana entre puntos específicos que se encuentran en los pies y los órganos del cuerpo, incluso en un estudio sobre la práctica de la reflexología publicado en Journal of Tradicional and Complementary Medicine se afirma que los pies son un reflejo fiel del estado de la salud física y mental.

Dado lo anterior, estas son algunas de las señales que podrían indicar algún tipo de molestia o enfermedad en otras partes del cuerpo.

Uñas negras

Si bien es cierto que las uñas, tanto de los dedos de las manos como de los pies pueden presentar pigmentaciones, algunas de ellas pueden indicar la presencia de un cáncer de la piel llamado melanoma maligno. Este colorea la raíz de la uña y se presenta como una raya oscura que puede verse en la superficie del apéndice, precisa la American Association of Retired Persons (AARP), una organización sin ánimo de lucro, que atiende necesidades de personas mayores de 50 años en Estados Unidos.

Adormecimiento

Los pies que presentan síntomas constantes de adormecimiento, pérdida de sensibilidad o punzadas como de agujas pueden estar mostrando una neuropatía periférica o daño en aquellos nervios que llegan hasta los pies. Algunas causas pueden incluir complicaciones por diabetes, enfermedades neurológicas, efectos secundarios de algunos medicamentos o problemas circulatorios.

Resequedad o agrietamiento

Según la reflexología, el reflejo del intestino estaría situado en el talón. Las grietas o lo callos en los talones podrían entonces estar reflejando algún problema intestinal como estreñimiento o gastritis, indica el portal Mejor con Salud.

Dolor en el dedo gordo

El enrojecimiento y dolor en el dedo gordo del pie puede evidenciar la presencia de una enfermedad congénita que se caracteriza por la incapacidad de los riñones de eliminar el ácido úrico, sustancia que se acumula dentro de las articulaciones en su forma cristalizada.

Heridas

Cuando hay heridas en los pies que no duelen o molestan puede ser señal de pérdida de sensibilidad causada por daño nervioso o un efecto de la diabetes. Al no sentir dolor, las heridas no se tratan y pueden complicarse. Una persona, aparentemente sana, debe siempre cuidar esas heridas que aparecen al cortarse las uñas o cuando se introduce alguna astilla, por ejemplo.

Lunares oscuros y recientes

Si una persona desarrolla un lunar oscuro nuevo en los pies, sobre todo si este crece rápidamente, tiene bordes irregulares y se irrita o sangra fácilmente, debe ver a un médico inmediatamente. Puede tratarse del llamado melanoma maligno acral, un cáncer de la piel que es más común en personas de tez oscura, asegura la AARP.

Pies fríos

Los pies y manos frías pueden ser normal en muchas personas, pero si se asocia a un aumento de peso, caída de cabello y frío generalizado, pueden indicar hipotiroidismo o deficiencia en la función de la glándula tiroides. Un dato importante que apunta a ese diagnóstico es que la frialdad de los pies se presente como un fenómeno reciente.

Color en los pies

El color amarillo podría estar relacionado con molestias en el hígado o la vesícula, mientras que si evidencia un color verdoso puede indicar una afección en el bazo y el sistema linfático. “Si no se hacen caso a estas señales, se cree que con el tiempo las toxinas se podrían ir acumulando y formando quistes que a la larga podrían llegar a ser dañinos”, precisa Mejor con Salud.