El principal objetivo de un refresco ha de ser el aporte de agua al organismo para lograr un buen estado de hidratación, puesto que las altas temperaturas favorecen la sudoración y con ello la deshidratación. Por ello el principal componente debe ser el agua. Además, un refresco puede proporcionar azúcares, vitaminas, minerales, proteínas y hasta pequeñas cantidades de fibra. La realidad es que existen muchas posibilidades para rehidratarnos en verano, pero ¿cuáles son las más adecuadas?

Las mejores propuestas de refrescos

Si no queremos que además de hidratarnos, una bebida se convierta en una fuente importante de calorías deberemos considerar las diferentes alternativas:

Bebidas refrescantes sin calorías

  • Bebidas comerciales light o cero: bebidas de cola, de limón, de naranja, etc. Son opciones que actualmente existen en versión sin azúcar y que no aportan calorías.
  • Agua con gas o gaseosa: la bebida por excelencia es el agua pero parece que socialmente no la vinculamos al momento de salir a tomar algo. Una alternativa saludable es escoger agua gaseosa que, igual que el agua, no añadirá calorías ni azúcares a la ingesta diaria.
  • Tés, infusiones o cafés sin azúcar añadido: la opción perfecta para todo el año, también se adapta al verano. El café con hielo, los tés helados y las infusiones frías son opciones bien adecuadas para esta época y con un aporte calórico muy reducido. Algunos ejemplos serían:
  • Te verde con un chorrito de limón, hojas de menta y hielo.
  • Rooibos con fresas y arándanos servido bien fresquito.

Bebidas refrescantes con contenido nutritivo

  • Granizados de fruta fresca y zumos de fruta: son la alternativa saludable a los refrescos comerciales pues su contenido en vitaminas es más interesante, pero no debemos olvidar que los zumos de fruta concentran los azúcares de ésta y no se debe abusar de ellos.
  • Batidos y smoothies: la opción que combina fruta y lácteos a la perfección consiguiendo mezclas apetecibles, vistosas y nutritivas. Siempre es preferible que se realicen con fruta fresca, leche o yogur desnatado y sin azúcar ni miel añadida para no disparar el contenido calórico. Algunas opciones son:
  • Batido de plátano con leche desnatada y canela al gusto.
  • Smoothie de sandía con yogur y frutos rojos.

LO QUE DEBES SABER…

  • Detrás de un simple refresco se pueden esconder gran cantidad de azúcares y calorías que consumimos rápidamente y sin apenas saciarnos.
  • Existen bebidas acalóricas que nos pueden refrescar sin aportarnos ni un gramo de azúcar.
  • Las batidos, granizados, smoothies, etc. tendrán un contenido calórico significativamente superior si se realizan con lácteos enteros y además se les añade azúcar y/o miel.