En los últimos años han aumentado de manera preocupante los índices de obesidad y diabetes en los jóvenes; de manera paralela, los maestros están preocupados por el rendimiento escolar y la dificultad que tienen los niños para concentrarse y recordar. Por ello, los científicos están dedicando tiempo y recursos a estudiar sus causas con el objetivo de prevenir e informar a los padres de familia, pues éstos son los responsables de la alimentación de sus hijos.
Recientemente, científicos de la Universidad del Sur de California realizaron un estudio donde señalan que las bebidas azucaradas podrían ser dañinas para el cerebro de los niños y los jóvenes. Estudios precedentes que habían mostrado que el azúcar provoca un envejecimiento neuronal prematuro, así como daños cognitivos y en las funciones de la memoria. Y si bien el estudio de la USC fue realizado en roedores, los expertos afirman tener suficiente evidencia para mostrar que las bebidas endulzadas con jarabe de maíz de alta fructosa producen en niños y adolescentes desajustes metabólicos, además de interferir en la habilidad del cerebro para recordar información crucial acerca del entorno.
Los resultados fueron presentados hace unos días en el encuentro anual de la Society for the Study of Ingestive Behavior. Los investigadores detallaron que para realizar el estudio alimentaron, durante 30 días, a dos grupos de ratones con una mezcla de alimento bajo en grasas, agua y una bebida azucarada. La bebida del primer grupo tenía sacarosa (azúcar de caña) y la del segundo grupo tenía jarabe de maíz de alta fructosa. Para medir el impacto que los distintos tipos de azúcar tenían, los científicos utilizaron una prueba llamada «laberinto de Barnes», que permite estudiar el aprendizaje y la memoria espacial, la memoria de trabajo y de referencia, la memoria a corto y a largo plazo, así como otras tareas más complejas.
Las ratas adultas dieron buenos resultados independientemente de la bebida que habían tomado. Sin embargo, las ratas jóvenes que consumieron la bebida endulzada con jarabe de maíz de alta fructosa calificaron muy por debajo de los índices considerados normales . Esta deficiencia, según los científicos, se debe a que el jarabe de maíz de alta fructosa (generalmente obtenido a partir de maíz transgénico que pasa por distintos procesos industriales) produce una inflamación en el centro de la memoria a largo plazo, ubicada en el hipotálamo. Uno de los responsables, el Dr. Kanoski, señaló que ello podría detonar una resistencia a la insulina (también relacionada a la inflamación neurológica) y degradar la membrana que separa la sangre de la materia gris.
Ante el cuestionamiento de si los resultados de un experimento en ratas son aplicables a los seres humanos, el Dr. Kanoski fue enfático al decir que los efectos son absolutamente similares. Es decir que los niños y los jóvenes que toman bebidas azucaradas, jugos, refrescos y bebidas .
ejb
