En momentos de gran conmoción o estrés agudo, como los vividos durante un sismo, es común que surjan preocupaciones sobre el impacto en nuestra salud. Una pregunta recurrente es si un susto repentino puede desencadenar una enfermedad crónica como la diabetes.

Aunque el temor de que esto ocurra es comprensible, es crucial desmentir este mito y entender la verdadera relación entre el estrés, la salud mental y la diabetes.

¿Un susto puede provocar diabetes? La ciencia lo desmiente

Una creencia popular es que un evento inesperado y estresante por sí solo provoca diabetes en una persona sana. Sin embargo, la Federación Mexicana de Diabetes (FMDiabetes) enfatiza que es falso que una emoción inesperada cause la enfermedad.

Lo que sí puede ocurrir es que, si una persona ya padece diabetes pero no lo sabe, una situación estresante puede hacer que los síntomas clínicos se manifiesten. En este sentido, un susto se convierte en una oportunidad para detectar una condición preexistente.

Además, el estrés producido por el miedo puede aumentar el nivel de azúcar en la sangre para que las personas obtengan energía necesaria. De esa forma, el cuerpo sale de ese momento de temor, de acuerdo a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

¿Qué es lo que causa la diabetes?

Los verdaderos factores de riesgo y causas de la diabetes, como inidica la Federación, están relacionados con malos hábitos de vida, como:
• Obesidad o sobrepeso.
• Mala alimentación.
• Fumar.
• Colesterol alto.
• Estrés crónico.
• Sedentarismo.
• Consumo excesivo de alcohol.
• Hipertensión.
• Falta de sueño.

¿Qué enfermedades ocasiona un susto?

La salud mental y la salud física están intrínsecamente conectadas. Los problemas de salud mental sin tratar pueden empeorar la diabetes, y viceversa. Afortunadamente, si una mejora, la otra también tiende a hacerlo.

Hay conexiones significativas entre la depresión, la ansiedad y el estrés crónico con una salud cardiaca deficiente. Investigadores descubrieron que la ansiedad y la depresión pueden acelerar el desarrollo de nuevos factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, como hipertensión, colesterol alto o diabetes tipo 2, de acuerdo con American Heart Association.

De hecho, estas condiciones aumentaron el riesgo de sufrir un evento cardiovascular importante, como un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular, en aproximadamente un 35%.
Los resultados de los datos, subrayan la importancia de detectar estos factores de riesgo en personas con depresión y ansiedad. Por otra parte, el estrés acumulado contribuye a comportamientos perjudiciales como el tabaquismo, que afectan negativamente la salud cardiovascular y pueden aumentar la formación de depósitos en las arterias.

El estrés crónico puede elevar los niveles de hormonas del estrés como el cortisol, afectando los niveles de azúcar en la sangre y la inflamación.

En el contexto de la diabetes, la ansiedad y la depresión también se asocian con problemas sexuales, especialmente en mujeres. Un estudio publicado en Frontiers, encontró que el 87% de las participantes con diabetes tipo 2 sufrían de disfunción sexual femenina (DSF), con una mayor prevalencia de ansiedad y depresión en este grupo.

Además, la depresión es un factor de riesgo para la disfunción eréctil en hombres con diabetes. El mismo estudio detalla que la esta condición mental es un factor de riesgo significativo para la disfunción eréctil en hombres diabéticos

¿Cómo debo cuidarme si tengo diabetes?

Llevar una vida saludable es fundamental para manejar la diabetes y mantener los niveles de presión arterial, colesterol y glucosa en la sangre dentro del rango recomendado.

Esto también ayuda a prevenir o retrasar problemas de salud relacionados con la diabetes que pueden afectar el corazón, los riñones, los ojos, el cerebro, entre otros. Los National Institutes of Health (NIH), Estas son algunas acciones clave para un estilo de vida saludable:

Planificación de comidas y bebidas saludables: elija alimentos como lácteos o alternativas vegetales, frutas, vegetales sin almidón, alimentos ricos en proteínas y granos integrales.

Comer menos alimentos ricos en grasas saturadas, sodio y azucarados.Tenga en cuenta los carbohidratos al planificar comidas, ya que el cuerpo los convierte en glucosa.

Limitar el consumo de alcohol, especialmente si usa insulina o ciertos medicamentos, ya que puede causar hipoglucemia (nivel bajo de glucosa en la sangre).

Actividad física regular: ayuda a mantener los niveles de glucosa en la sangre, presión arterial y colesterol más bajos.

Los adultos deben intentar realizar al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana, divididos en sesiones de 30 minutos la mayoría de los días.

Incluir entrenamiento de fuerza o resistencia dos veces por semana.

Alcanzar o mantener un peso saludable: si hay sobrepeso u obesidad, perder entre el 5% y el 7% de su peso actual puede mejorar problemas de salud y manejar sus niveles de presión arterial, glucosa y colesterol.

Dejar de fumar: tanto la diabetes como el tabaquismo estrechan los vasos sanguíneos, aumentando significativamente el riesgo de ataque al corazón, accidente cerebrovascular, daño de los nervios, enfermedad de los riñones, enfermedad de los ojos o amputaciones.

Cuidado de la salud mental: es común sentirse estresado, triste o enojado al manejar la diabetes.

Aprender formas saludables de reducir el estrés y pida ayuda a su equipo de atención de salud o a un profesional de la salud mental.

Dormir lo suficiente: entre 7 y 8 horas todas las noches es vital, ya que el sueño afecta los niveles de glucosa en la sangre y la salud mental.

La idea de que un susto puede causar diabetes es un mito que desvía la atención de las verdaderas causas y factores de riesgo de esta compleja enfermedad.

Si bien el estrés no es un detonante directo, su impacto en la salud mental puede exacerbar las condiciones existentes y aumentar los riesgos de complicaciones cardiovasculares. Es imperativo que las personas entiendan que una vida saludable, el monitoreo constante y la atención a la salud mental son las claves para manejar la diabetes y promover un bienestar integral.