La miel es uno de los productos naturales más utilizados y cuando se trata de remedios caseros aún más, pues además de tener un dulce sabor, se ha comprobado que tiene propiedades que benefician de gran forma al organismo y por eso no es raro que se utilice como antibiótico y antiviral, entre muchas otras funciones, pero, ¿Qué pasa si la consumes en ayunas?

Energía y saciedad

Si una persona está a dieta, tomar un poco de miel en ayunas puede ayudar a sentir mayor saciedad esto debido a sus niveles de nutrientes y carbohidratos, además puede contribuir a sentirse con energía durante el día, en especial si practica algún deporte o actividad física en las primeras horas del día.

Memoria

Varias investigaciones, como la que hizo Zahiruddin Othman en la University Sains Malaysia, concluyen en que la miel ayuda a fortalecer la memoria de corto plazo y mejorar la concentración, pero aún se estudia para tener mayores detalles de este beneficio.

Limpieza del organismo

La miel tiene muchas propiedades antibacterianas y antivirales, por lo que te podría ayudar para limpiar el organismo, esto incluye el tracto digestivo, de hecho se sabe que es de gran ayuda para personas con intestino perezoso.

Lucha contra enfermedades respiratorias

En un artículo de Harvard Medical School se detalla que la miel tiene propiedades antimicrobianas, por lo que aunque no es la cura para una enfermedad, es de gran ayuda en el tratamiento de enfermedades de las vías respiratorias, con reserva de lo que diga el médico, pues no es buena idea usarla en menores de un año.

Agua con miel en ayunas

Para tener estos beneficios, una buena alternativa puede ser diluir una cucharada de miel en un vaso de agua tibia y beberlo en ayunas, además el agradable sabor puede ayudarte con el estrés.

Precauciones

Es cierto que la miel es un ingrediente con muchas propiedades, pero consumirla en exceso puede ser contraproducente, pues aumenta la posibilidad de tener problemas con el páncreas por los altos niveles de azúcares.

Lo mejor será no abusar de la miel y constantemente consultar a un médico para resolver todas las dudas sobre su consumo constante.​