Los frutos secos muchas veces han sido satanizados por poseer un alto contenido de grasa. Sin embargo, estudios recientes han demostrado los beneficios de su consumo sobre diversas enfermedades crónicas como diabetes, niveles altos de colesterol, enfermedades cardiovasculares e hipertensión.
Con una buena fuente de proteína, estos frutos contienen entre el 10 y el 26 %, pero, además, se destacan por poseer arginina, un aminoácido que da lugar a la formación del óxido nítrico, compuesto que favorece el buen tono muscular en la pared de las arterias y que disminuye el riesgo de hipertensión arterial, según el portal especializado en salud, Cuerpo y Mente.
Consumir frutos secos como parte de una alimentación equilibrada puede ser muy beneficioso para el organismo. Estos alimentos contienen ácidos grasos insaturados y otros nutrientes saludables para el cuerpo, asegura el instituto de investigación Mayo Clinic.
La mencionada fuente explica que seguir una dieta saludable de manera regular, que incluya estos productos, ayuda a mejorar la salud de las arterias; disminuir el riesgo de coágulos sanguíneos, que pueden causar ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares y a reducir los niveles del colesterol no saludable, en particular el colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés, o “malo”) y los triglicéridos, que en ocasiones bloquean las arterias.
Uno de esos frutos secos que no debería faltar en la alimentación son los pistachos. El portal de salud Tua Saúde asegura que éste ayuda a controlar la diabetes, promueve un peso saludable, disminuye la presión arterial y previene algunas enfermedades, como el infarto de miocardio, la aterosclerosis (formación de placas en las arterias) y el cáncer.
Los pistachos tienen una importante cantidad de proteína de buena calidad, lo que indica que incluye todos los aminoácidos esenciales que necesita el organismo para cumplir sus funciones vitales. Por ello se dice que es recomendado para las personas que realizan actividad física y desean aumentar su masa muscular. Se puede consumir como merienda antes o después de practicar ejercicio.
Gracias a su aporte de hierro y cobre, este fruto seco también ayudaría a prevenir afecciones como la anemia. Una forma de potenciar la absorción del hierro del pistacho es acompañando el fruto seco de alimentos ricos en vitamina C.
Por otro lado, un estudio desarrollado por el doctor Emili Ros, antiguo director de la Unidad de Lípidos del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínic de Barcelona e investigador emérito del grupo de investigación del IDIBAPS, Riesgo cardiovascular, nutrición y envejecimiento, determinó que el consumo frecuente de nueces favorece el metabolismo del colesterol y la reducción del LDL.
Se realizó un análisis mediante espectroscopia de resonancia nuclear magnética de las lipoproteínas que transportan el colesterol en sangre y los cambios que el consumo diario de nueces comportaba en estas partículas.
De esta manera, se observó una reducción de número de partículas LDL circulantes y su capacidad de depositarse en las arterias. Los resultados explican que el consumo habitual de frutos secos en general y de nueces en particular se asocie a un 15 % menos de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y a un 23 % menos de mortalidad por esta patología.
Su consumo excesivo puede provocar diarrea, por lo que a quienes tienen colon irritable no se les recomienda, explica Sala de Prensa. Por esto, se sugiere siempre consultar con un profesional de la salud.
Por tanto, un informe de Infosalud que cita a la Clínica Mayo, sugiere reemplazar alimentos ricos en grasa o calorías por frutos secos, no obstante, estos también pueden incidir en un aumento de peso, que no es ideal para el organismo, por lo que sugiere una ingesta de por lo menos 45 gramos al día.