Beber cerveza en un día caluroso o de celebración resulta una opción tentadora e irresistible para algunas personas. No obstante, su consumo excesivo se asocia con varios problemas severos en la salud del ser humano, por lo que, en los últimos años, se han realizado diversas campañas para reducir su ingesta.

En la siguiente nota, te contamos un poco más sobre los posibles beneficios que puede traer a tu organismo el disminuir la presencia de esta bebida en tu vida diaria.

¿Cuáles son los beneficios de beber menos cerveza?

De acuerdo con el reporte realizado por el sitio “Eat This, Not That”, donde varios expertos hablaron sobre este tema, el consumir cerveza en grandes cantidades no solo afecta a nuestro cuerpo de diversas maneras, sino que también perjudica a nuestro descanso.

Vientre más plano

El Dr. Josh Axe, fundador de Ancient Nutrition, comentó que el eliminar la ingesta de esta bebida alcohólica ayuda a aplanar la barriga. Esto se debe a que la cerveza aumenta el apetito, lo que desemboca en un consumo mayor de calorías. Además, señala que los carbohidratos que se encuentran en esta, favorece a la hinchazón del cuerpo.

“La cerveza (y todo el alcohol) es capaz de contribuir a la inflamación, alterando el equilibrio de los microbios en el intestino que ayudan a la digestión e irritando el tracto gastrointestinal, todo lo cual puede aumentar la inflamación/dilatación del estómago”, señaló el experto.

Sueño más confortable

Frank Lipman, director médico de THE WELL, mencionó que el alcohol interfiere con los ciclos del sueño por diversas razones y, mientras más cerca esté su consumo de la hora de dormir, más afectada se verá la persona.

“Incluso dos tragos al día son suficientes para crear un trastorno del sueño que se extiende más allá del ciclo de 24 horas en el que estabas bebiendo”, dijo Lipman.

El experto señala que la ingesta de cerveza y otras bebidas alcohólicas puede provocar altos picos de insulina, acidez estomacal y reflujo, junto con otros efectos estimulantes.

Mejora la función hepática

Debido a que el hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, cuenta con una mayor resistencia. Sin embargo, este tiene cierto límite, mismo que debe ser considerado, ya que las bebidas alcohólicas lo ponen a prueba y no se puede centrar en descomponer las toxinas y metabolizar las grasas de nuestro organismo.