La preocupación por el estado de salud de María Antonieta de las Nieves comenzó hace unos días, cuando fue captada en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México movilizándose en silla de ruedas. Las imágenes transmitidas por el programa Ventaneando generaron muchas dudas entre sus fans, quienes la reconocen por su icónico personaje de ‘la Chilindrina’ en El Chavo del 8. A esto se sumó una aparición reciente en la que, además de notarse su fragilidad física, también presentó serias dificultades para hablar, lo que elevó aún más las alarmas entre sus seguidores.

La escena causó alarma, pero también confusión, ya que en muchos aeropuertos se ofrece este tipo de servicio a personas de la tercera edad sin que eso signifique un diagnóstico médico preocupante.

Aun así, el impacto de ver a una figura tan querida en silla de ruedas fue fuerte para su público. Más aún porque semanas antes se había mostrado lúcida y animada en sus redes y entrevistas. El contexto se volvió aún más delicado con su siguiente aparición pública.

¿Qué le pasó a la voz de ‘la Chilindrina’ y por qué ya no puede hablar con normalidad?

Lo que más inquietó a sus seguidores fue ver a María Antonieta de las Nieves recientemente en el programa Esta Noche de la televisión peruana, donde apareció caracterizada como ‘la Chilindrina’. Aunque el momento fue emotivo. Porque compartió escenario con Paola Montes de Oca, la actriz que la interpreta en la serie biográfica de Chespirito: sin querer queriendo, lo que llamó poderosamente la atención fue su dificultad para hablar.

En redes sociales, el debate estalló: muchos afirmaron que ya no puede articular bien las palabras, que arrastra la voz, habla lento y hace muecas con la mandíbula.

  • “Ya no puede hablar nuestra Chilindrina”
  • “parece que algo le cuesta al hablar, ¿tuvo un derrame?”
  • y “se ve muy enferma”, fueron algunos de los comentarios.

Algunos usuarios atribuyen estos cambios al uso de implantes dentales, mientras que otros creen que podría tratarse de fibromialgia, enfermedad que ella misma ha reconocido padecer desde hace años. Lo que sí es notorio es que su voz, la misma que por décadas hizo reír a generaciones, ya no suena igual, y eso ha despertado tristeza y nostalgia entre su público.