Nadie puede decir que Khloé Kardashian haya sido hasta ahora afortunada en el amor. De hecho, ella misma reconoce que los 30 han sido una década muy dura que tiene muchas ganas de olvidar en cuanto cumpla los 40.

Sus dos parejas estables, Lamar Odom y Tristan Thompson, le fueron infieles con varias mujeres y esas aventuras acabaron saliendo a la luz, obligándola a afrontar las rupturas de la forma más pública imaginable. En el caso de Lamar, él sufrió además una sobredosis casi fatal durante su divorcio que la obligó paralizar todo el proceso para correr a su lado y cuidarle mientras afrontaba una larga recuperación.

Con Tristan fue aún peor porque unas semanas antes de que naciera su primera hija en común se filtraron una serie de videos e imágenes del jugador de baloncesto besando a otras mujeres o entrando con ellas a un hotel a altas horas de la madrugada. En aquel escándalo se vio involucrada incluso la mejor amiga y compañera de casa de Kylie Jenner, la hermana de Khloé, quien llegó a confesar que el deportista la había besado tras pasarse toda la noche flirteando con ella cuando coincidieron en una fiesta. Y aun así, Khloé asegura que no le guarda rencor a ninguno.

“Todos los días me siento mal por Lamar. Todos los días. Me siento mal porque Tristan no está en un equipo ahora mismo. Lamar va a ser recordado para siempre por ser un drogadicto”, ha asegurado en el reality de su familia.