Mediante un texto publicado en el diario español El País, titulado “Circo y periodismo” el escritor Mario Vargas Llosa criticó al actor estadounidense Sean Penn por la entrevista que le hizo a Joaquín “El Chapo” Guzmán, calificándola como “una exhibición de egolatría desenfrenada y payasa”.
El Nobel aseguró que la entrevista que es «malísima» y afirma que el término «progresista» suele significar «una debilidad irresistible por los dictadores y tiranuelos tercermundistas». Tras lamentar la «extraordinaria frivolidad» que contamina la vida política, señala lo «cómodo» que es «para estos personajes desde Hollywood, es decir, desde la seguridad jurídica, el confort y la libertad de que gozan, jugar a ser progresistas, aceptando invitaciones de sátrapas ineptos» y, como en el caso de Penn, de «delincuentes comunes y asesinos en serie».
Finalmente Vargas Llosa lamenta cómo el periodismo ha caído víctima de «la civilización del espectáculo» y de «banalidades flagrantes» y lamenta el «desdeñoso perjuicio» hacia el tercer mundo que hacen estos personajes al elogiar y promover en estos países «sistemas y dictadores que no tolerarían jamás en su propio país».