Por Alejandro Garza
Las escuelas siempre serán una parte fundamental de la vida de todo ser humano, sin embargo, en la actualidad y debido a la gran concentración de personas en las ciudades es cada vez más frecuente un problema en común con diversas instituciones educativas de la ciudad.
La principal problemática presentada ante la sociedad es la carga vial que genera el inicio y término de turnos en las escuelas, la vialidad queda totalmente congelada en las áreas circundantes a dichas instituciones, lo que a su vez aumenta el riesgo de accidentes viales, un ejemplo de dicha problemática es la que sucede día con día en el centro de bachillerato 236.
Durante los horarios establecidos por las instituciones las calles quedan completamente llenas, congelando toda la vialidad pues incluso las filas llegan a ser de varias cuadras de longitud, esto genera que los conductores comiencen a desesperarse tratando de colarse por cualquier lugar en el que quepa su automóvil.
Dicha situación aunado al factor conjunto de la falta de responsabilidad vial de los estudiantes crea problemáticas como lo son accidentes en los cuáles ellos mismos terminan siendo afectados, estas problemáticas no han sido tomadas en serio por las instituciones de Tránsito, pues todos los años se reportan accidentes donde alumnos son atropellados por automovilistas cerca de sus instituciones educativas
Sin embargo, la solución que han proporcionado es la misma en cada una de las situaciones, pues según algunos de los padres que acuden a recoger a sus hijos, “solo mandan una patrulla”. Sin duda, es necesario que las Instituciones como la ya mencionada Tránsito en conjunto con las instituciones educativas lleguen a crear mejores estrategias viales para que al menos los accidentes se reduzcan, pues si bien poco se puede hacer ya por los afectados, mucho se puede hacer por los que aún no son víctimas.
