Han pasado apenas tres jornadas y sería absurdo comenzar a echar las campanas al vuelo, pero también sería injusto no reconocer lo que está haciendo Correcaminos en este arranque del Apertura 2026.

Porque después de tantos torneos donde para estas alturas ya estábamos hablando de errores, derrotas, falta de gol, refuerzos que no llegaban o técnicos comenzando a sentir presión, hoy el panorama es distinto.

Correcaminos es líder, está invicto y está haciendo goles.

Sí, leyó usted bien.

Ese mismo equipo que durante los últimos años convirtió la irregularidad en una constante, hoy aparece en lo más alto de la Liga de Expansión con siete puntos de nueve posibles.
Y no es un dato menor.

Tuvieron que pasar más de 11 años para que Correcaminos volviera a sumar siete unidades en sus primeros tres compromisos. La última ocasión había sido en el Clausura 2015, cuando consiguió dos triunfos y un empate.

Hoy, el equipo de Gabriel “Místico” Pereyra repite esa cosecha.

Empató 3-3 ante Mineros en Zacatecas, venció 3-1 al campeón Tepatitlán en el Marte R. Gómez y después fue al Jalisco para pegarle con autoridad 3-1 a Leones Negros.

Nueve goles en tres partidos.

Tres por encuentro. Para un equipo que en torneos anteriores sufría hasta para generar peligro, el cambio resulta evidente.

PUNTO POSITIVO

Y aquí es donde quiero detenerme.

Durante mucho tiempo hemos señalado lo malo de Correcaminos. Y razones han sobrado.

Malas planeaciones, torneos para el olvido, jugadores que pasan sin pena ni gloria, cambios constantes y una afición que poco a poco se fue alejando del Marte R. Gómez.

Por eso, cuando existe algo positivo, también hay que decirlo y reconocerle a la directiva de Armando Arce el trabajo.

Este Correcaminos gusta.

No porque sea líder después de tres jornadas ni porque de repente se haya convertido en el máximo candidato al campeonato.

Gusta porque compite, hace buen fútbol.

Ante Mineros estuvo cerca de ganar; contra Tepatitlán comenzó perdiendo y terminó remontando; y frente a Leones Negros hizo algo que durante mucho tiempo le costó: salir de Ciudad Victoria y ganar con autoridad.

Ahí está, para mí, el verdadero punto positivo.

El equipo no parece depender de una sola circunstancia para sacar resultados.

Ha sabido reaccionar, tiene gol y, sobre todo, comienza a mostrar personalidad.

TRANQUILOS… APENAS EMPIEZA

Ahora tampoco perdamos el piso.

Son tres jornadas. Nada más.

Correcaminos no ha ganado absolutamente nada y el liderato en agosto sirve de poco si cuando llegue noviembre el equipo vuelve a quedarse viendo la Liguilla desde casa.
Ese será el verdadero examen para Pereyra y sus jugadores.

Mantenerlo.

Porque arrancar bien siempre será importante, pero sostener ese nivel durante todo el campeonato es otra historia.

Lo interesante es que, por primera vez en mucho tiempo, Correcaminos no está obligado a perseguir al resto desde las primeras jornadas.

Hoy son los demás los que voltean hacia arriba para encontrarlo.

Y después de tantos años de frustraciones, malos resultados y torneos que parecían terminar antes de comenzar, eso ya es ganancia.

Que nadie empiece todavía a pedir boletos para la liguilla.

Pero tampoco no hay que dejar de reconocerlo, son 9 goles en tres jornadas y por más que busque, ese dato no lo encontré, ¿será que es el arranque más ofensivo?
por ahora, este Corre sí ilusiona.

Y vaya que ya hacía falta, aunque quieran acabar la fiesta sin ascenso.

Nos vemos pronto, prometo volver con más columnas.