La creación de empleos formales en el país cayó 50.3 por ciento en enero de 2014, respecto a igual mes de 2013, pero si se compara con el mismo periodo de 2012 la baja fue de 71.6 por ciento, de acuerdo con cifras del IMSS.
En el primer mes del año se generaron 21 mil 979 empleos, la cifra más baja desde 2000, sin considerar las 105 mil 15 plazas formales que se perdieron en la crisis de 2009.
Destacó la creación de empleo eventual, con 44 mil 633 plazas reportadas, de las cuales 26 mil 882 correspondieron a urbanos y 17 mil 751 al campo, lo que ayudó a superar la pérdida de 22 mil 654 empleos permanentes.
Cabe recordar que la cuota generacional requerida de nuevos empleos en México, es de 1.2 millones de nuevos empleos formales por año, dado que esa es la suma anual de trabajadores que se suman a la Población económicamente Activa (PEA) en edad de trabajar.
Si se conserva la actual generación de empleos formales registrada por el IMSS en enero de 2014, significaría que se ofrecerían al final del año solamente 263 mil 748 empleos, resultante de multiplicar 21 mil 979 empleos del mes por 12 meses del 2014.
Lo anterior significaría en un déficit de empleos formales acumulado por 936 mil 252 empleos, que se vendría a sumar a los recientes déficits que desde los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón se han provocado, para agregarse a las cifras de desempleo abierto que calcula el INEGI.
Según el INEGI en diciembre de 2013, la tasa de desocupación en el país se ubicó en 4.25% de la do en cifras de personas, significa que en diciembre de 2013 se tenían 2.5 millones de personas en paro.
Por entidad federativa, precisa INEGI que los estados con las mayores alzas en este indicador fueron Querétaro (1er lugar), Tamaulipas (2º lugar), Aguascalientes, Sonora y Durango, en tanto que Campeche, Yucatán, Guerrero, San Luis Potosí y Oaxaca mostraron los menores avances.
Para empeorar la situación laboral mexicana, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) revela que también aumentó la informalidad y la subocupación en comparación al 2012. Así hay en el país 29.6 millones de personas con un empleo informal, lo que representa un avance de 0.7% respecto a igual periodo de un año antes y representó 58.8% de la población ocupada.
En tanto, la subocupación, que se refiere a las personas que buscan una segunda fuente de ingresos, alcanzó una cifra de 4.1 millones de personas, es decir, una de 8.2% respecto a la población ocupada, proporción superior a la de igual trimestre de 2012, que fue de 8 por ciento.
Si agregamos la población reconocida como NiNis (jóvenes de 18 a 29 años que Ni estudian Ni trabajan), que de acuerdo al rector de la UNAM asciende a más de 7 millones de jóvenes, esto muestra la gravedad de las estadísticas del empleo en México y Tamaulipas.
Una explicación expresada en El Financiero el 17 de Febrero, es que ante los cambios fiscales, las empresas optaron por no contratar personal o reducir plazas para evitar mayores costos, según analistas, lo que golpeó a la creación de empleos formales en enero del 2014.
“Todas estas medidas (en la reforma hacendaria) pegan en el empleo. Sí hay muchas empresas que están decidiendo reducir prestaciones o monetizarlas, pero también cancelar plazas formales para reducir costos y equilibrar vía empleo lo que les costó la reforma”, señaló Tomás H. Natividad, presidente de la Comisión Laboral de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Carlos Sauri, asesor de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH), comentó que en fábricas, muchas empresas ajustaron personal pues de manera cíclica ya no necesitaban cierta gente.
“Estamos en un periodo donde la economía no está siendo próspera y porque el impacto fiscal ha hecho que las empresas traten de ahorrarse los mayores costos posibles”, explicó.
Héctor Márquez, director comercial para Manpower México y Centroamérica, indicó que enero es un mes en que se destruye empleo del sector comercio generado por las ventas de diciembre, pero este año al haber una pérdida de plazas permanentes, quiere decir que hubo un decrecimiento en los empleos que genera la manufactura.
Por otra parte, el presidente de los EUA Barack Obama, anunció un aumento del salario mínimo burocrático del 39% en este año. Contrastando con el pírrico aumento que la Comisión Nacional de Salarios Mínimos autorizó en México por el 3.9% (2.50 pesos diarios). El presidente de EUA firmó el miércoles 12 de febrero 2014 un decreto por el que subirá el salario mínimo a US$10.10 la hora a los empleados por el Gobierno, una medida que pretende servir de «ejemplo» para que el Congreso apruebe una ley que eleve el sueldo básico de todos los estadounidenses.
Lo anterior complementa a la informalidad de los empleos en México con el bajo poder adquisitivo de la mayoría de los trabajadores. En México más del 70% de la Población Ocupada recibe de 1 a 3 salarios mínimos.
Esto provoca el “círculo vicioso” del desempleo, subempleo y empleo informal mexicano, que abreva para que las empresas mexicanas pierdan competitividad por la disminución de la demanda agregada del país, que al contrario de las medidas fiscales, monetarias y salariales, lo que requiere es de políticas progresivas y no regresivas, para aumentar la productividad, competitividad, aumento de la oferta de empleos formales y recuperación del ciclo económico con desarrollo compartido y redistribución de la riqueza.
Las recetas liberales económicas, dictan que esta es la medida en tiempos de Estancamiento, Inflación y Devaluación, por ello en EUA se opera en esa dirección. Esperemos que en México nuestras autoridades reflexionen y actúen fomentando estas variables por el bien del País.