Desde que arrancó el presente año 2014, en México se han notado cada día más personas a favor de la posibilidad que las clases sociales más pobres de la economía (clases bajas y medias), recuperen su poder adquisitivo a través de un aumento gradual, pero superior al histórico, del salario mínimo.

En el caso del gobierno perredista del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera ya dio un paso importante, al proponer que a partir del año 2015, el salario mínimo de la región central del Valle de México sea superior a 82 pesos diarios (actual es de 65 pesos). Por su parte los legisladores y políticos del PAN, se han pronunciado por llevar a cabo una consulta popular para ver la opinión pública sobre el tema.

El mismo PRI y el gobierno de Enrique Peña Nieto, ha dado visos de discutir y estudiar con seriedad este concepto, que clama por que se establezca la recuperación después de vivir más de 25 años con aumentos salariales reales menores a la inflación anual de la economía, por lo que el poder adquisitivo ha perdido más del 60% de su capacidad de compra en ese periodo.

Pero lo que se nos antoja un factor muy importante para la política salarial mexicana, es ver lo que hacen nuestros principales socios y aliados comerciales, en este caso la política económica salarial de los Estados Unidos de América. Recordando que nuestras economías van aparejadas en cuanto a las medidas de políticas públicas que establecemos frecuentemente.

Por ello, repasaremos aquí cuál ha sido la postura del gobierno de Barak Obama, que al igual que el gobierno de Peña Nieto, hemos afrontado una grave crisis económica desde 2008, que ha afectado entre otras cuestiones, al poder adquisitivo de las clases trabajadoras y del campo.

Este sábado 4 de octubre, el presidente Barack Obama […] propuso aumentar el salario mínimo e incrementar las oportunidades para la clase media, a fin de expandir los beneficios de la recuperación económica que ha experimentado el país en los últimos años.

En su tradicional discurso sabatino, Obama destacó que seis años después de la Gran Recesión, la economía de Estados Unidos se ha recuperado más rápido que cualquier otra nación del mundo, al crear 10.3 millones de empleos en los últimos 55 meses. “Es el periodo más largo de nuestra historia de creación continua de empleos en el sector privado. Además vamos por buen camino para lograr que 2014 sea el año más sólido en cuanto a generación de empleos desde la década de 1990”, apuntó.

Precisó que el impulso de la economía ha sido logrado mediante la recuperación del sector de la manufactura, que está creciendo casi dos veces más rápido que el resto de la economía. “Sin embargo, existen ideas que debemos poner en marcha para crear más empleos y salarios de manera más rápida en estos momentos. Y una de las mejores sería aumentar el salario mínimo”, afirmó.

El presidente resaltó que aunque el país ha experimentado un crecimiento salarial moderado en los últimos meses, la mayoría de la gente aún no ha tenido un alza en más de una década. “Es hora de dejar de castigar a algunas de las personas más trabajadoras que viven en Estados Unidos. Es hora de aumentar el salario mínimo. Pondría más dinero en los bolsillos de los trabajadores, ayudaría a 28 millones de personas que viven en Estados Unidos”, expresó.

Obama explicó que la mayoría de propietarios de pequeñas empresas apoya un aumento gradual a 10 dólares y 10 centavos por hora, y que un incremento fortalecería la economía, y aseguraría que el crecimiento fuera compartido. “Nos va mejor cuando a la clase media le va mejor, y cuando más personas que viven en Estados Unidos tienen oportunidad de ascender a la clase media”, enfatizó […] (Fuente: HoyTamaulipas http://www.hoytamaulipas.net/notas/150753/Obama-propone-aumento-al-salario-minimo-en-EUA.html).

Volviendo con el planteamiento de Mancera, su propuesta publicada a fines de agosto de este año se resume de la siguiente manera: “Se trata de un conjunto de diez medidas que dibujan un rumbo nuevo para los salarios mínimos. Esto requiere un acuerdo entre diversos actores de la sociedad, el Estado Mexicano, empresarios y trabajadores con el objeto de dar un primer paso -este mismo año- hacia la dignificación del salario mínimo. Elevarlo a 82.86 pesos, en 2015, permitirá a millones de mexicanos cubrir al menos sus necesidades más básicas”.

Rescatando algunos comentarios del tema, que publiqué en Hoy Tamaulipas el 25 de noviembre de 2013 […] México es el país donde más horas se trabajan por año, en promedio 2 mil 300, sin embargo, es donde menos remuneración económica se obtiene de una jornada laboral. Así lo reveló el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados (CESOP), en su documento de trabajo Política laboral: Algunas notas sobre empleos, salarios y seguro de desempleo, en el primer año de Gobierno de Enrique Peña Nieto, en el que se menciona la magra creación de empleos durante este año.

Los países donde más se trabaja: 1. México; 2. Corea del Sur; 3. Chile. Los países donde menos se trabaja: 1. Francia; 2. Alemania; 3. Luxemburgo; 4. Bélgica. Según cifras de la OCDE publicadas por CNN Money, en México, los empleados laboran aproximadamente 45 horas a la semana; la cifra más alta de cualquier nación industrializada. Trabajamos aproximadamente 519 horas más que los estadounidenses y percibimos menos de una quinta parte de los ingresos que perciben ellos. Al año, los mexicanos trabajamos en promedio 2 mil 317 horas y ganamos nueve mil 885 dólares. Y es que según CNN, tan sólo una tercera parte de la población se graduó de preparatoria, haciendo muy difícil que haya una correlación positiva entre la preparación de las personas y los empleos de calidad.

Una reflexión final que podemos expresar aquí, es reconocer que los mexicanos somos parte de un país de contrastes, ya que aquí se encuentra el Hombre Más Rico del Mundo, de acuerdo a datos que se publican años tras año por la Revista Forbes. Asimismo, México es un país donde más de la mitad de su población se encuentra en pobreza patrimonial, de acuerdo a datos reconocidos por el INEGI, CONAPO y CONEVAL. De esos 55 millones de pobres en México más del 20% se encuentran en pobreza extrema, y en México por cada empleo formal registrado en el IMSS, existen al menos 2 empleos informales.

Esta condición socioeconómica es la que nos permite concluir que es necesario que en México atendamos la oferta de los empleos, y que estos sean de calidad, o sea suficientes, decentes y bien remunerados. No es recomendable continuar favoreciendo con políticas monetaria y fiscal a los más ricos, donde no más de 3 mil familias concentran más del 35% del ingreso, y la mitad (50%) de mexicanos solo detenten el 10% del PIB (INEGI).

La desigualdad de México solo nos permite ser un país de contrastes y opulencias, es aquí donde nos debemos ocupar, más ahora que afortunadamente el Congreso de la Unión (Diputados y Senadores) y el presidente Peña Nieto han logrado aprobar históricamente las once reformas estructurales que la economía y población mexicana requerían.

Por ello, como hace mucho tiempo no se registraba en nuestro país, estamos ante el momento histórico “mexican moment” para recuperar el crecimiento y desarrollo económico y social, para que se recupere el nivel de empleos en el campo, industria, comercio y servicios; con mejores salarios que recuperarán el poder adquisitivo de las masas de trabajadores que ahora se ubican en los tres niveles más bajos de los decíles económicos de las estadísticas del INEGI.

Recuperar las clases desprotegidas y fortalecer la clase media mexicana, será para el gobierno de Peña Nieto la mejor “apuesta” de políticas públicas que lo ubicará como uno de los presidentes mejor posicionados a la postre de las reformas estructurales, de aquí a fines del sexenio en 2018.