Hago fila en los filtros del ruido, en la bolita de los números telefónicos no he hablado con nadie. Nadie es lo que hay, está en las actas de este silencio. No sé, siento que estoy en lo que puede sucederme, en torno a mi se teje la novela sin personajes, ¿ a dónde fue el que escribe?
Atraído por una mirada o una sonrisa, abrazo a los cuerpos. Ya necesito un tornillo, estoy en ascuas sosteniendo a Diógenes en el orfanato de su lámpara, a oscuras, girando para engañar al mundo, adentro del barril del chavo.
Soy todo resbalando con fuerza de las manos, en una cubeta he vuelto al mar clandestino de los ojos. En los ojos atrapado estoy sin dudas, estoy quedando ciego en este barco. Estoy en la historieta de estás letras, ando sobrio en la deducción de espejos.
Todo puede servir si busco una casa o la construyo, no lo había pensado el pensamiento, no fue habitable el último rincón recuperado. La dirección es la huida apenas pongo los pies en el suelo, comienzo a moverme a la salida, tengo unas ganas verdaderas de ir despacio, pero tengo prisa. Aunque no quisiera quitar a nadie el gusto de apedrearme.
Posiblemente termine hoy con el presente sin saber de dónde viene, pensaré en el mañana sin decirlo, antes que después, completo y vaciado del momento, sin ver, sin saber cómo es que se vive una vez. De ese modo procuro un poco de sombra en Ia intensa luz de verdades que duelen entre miles que nadie dirá.
La vida es un hostal y un hospital de risas, por eso nadie se cura. Se muere en voz alta sin razón alguna, se muere de todas maneras con razón y combinadas. No es lo mejor que hay ni lo mejor de hoy para hablar de la vida, pero es lo que encontré al despertar de madrugada.
Apúrate a leer, no he cerrado la puerta. Camina al fondo del pasillo y antes de los derrumbes encuentra mi cuerpo. En breves crujidos encontrarás el vacío, la melodía del indio que he sido, la sacudida de mis manos que golpean con rabia los tambores de esta ceremonia. Bienvenidos a mi ego.
Sigilosa, apretada al oído, la forma es vacío de lo dicho. Los movimientos de cabeza dicen mucho y escucho. Afuera de lo aún no escrito las aves atraviesan el valle. Ni modo que no lo hagan.
Haré creer que cocino unas albóndigas y que ya mero salen los frijoles, ese es el anuncio esperado y magnífico , mas no hice las compras, debo estar en el centro del espectáculo de mis lectores, ¡qué absurdo es todo!
Soy el agua voluntaria que bebe agua, el carro que toma un Uber en la otra cuadra, el policía que llama a la policía ya enfiestado. Digamos que me estoy volviendo loco y escribo en tres centímetros cuadrados, que saco la cama de la caja al patio, que hay un cuerda de música solitaria en esta fecha.
Me imagino de espaldas: ¿cómo me veré si me miro? Yo, que escapo, temo descubrir a quien huye. Sin embargo no podré esperar mas tiempo mientras fumo y bebo tequila, no puedo descansar de esa manera.
Distinto, distintos individuos mezclan magnesia con gimnasia. Soy el de la panza rascada, el del rasca y gana. Alguien llama, soy yo, quería si me complace una melodia para la mesa tres, está usted confundido, este es su hora libre, las horas hábiles se fueron con todo lo que un día fue.
No todos se comportan de la misma manera. Estoy desnudo en medio de la plaza. ¿A dónde podría ir quien esto escribe si el mundo está igual? Cada loco con su tema, cada loco lo que observa, cada loco con su celular.
La calle es cada día más corta si me acerco. Puedo ver con claridad mi nacimiento, en realidad camino sobre un soplo de centeno, atrás de lo cual existe un dibujo. Le doy de beber a un jarro como si fuese un principiante, golpeo las campanillas de mis oídos y escucho al pueblo lavar la ropa, planchar y salir de un baile. Y es todo.
TENGO OTROS DATOS


Recibe Tamaulipas reconocimiento federal por programa de prevención de accidentes
Con el propósito de fortalecer una cultura preventiva que permita disminuir los riesgos de accidentes, Tamaulipas recibió el reconocimiento federal por el enfoque y la cantidad de personas que han sido certificadas como primeros respondientes para realizar maniobras básicas y reaccionar ante un accidente.
Con más de 950 personas capacitadas en la atención de emergencias médicas, por instrucción del secretario de Salud, Ricardo Gerardo Guerrero Morales, se refuerzan las actividades de capacitación del programa de Prevención de Accidentes, enfocadas a la población en general, personal educativo, dependencias gubernamentales, entre otros, lo que permitió obtener este reconocimiento por parte de la Secretaría de Salud Federal, dijo el jefe de Prevención de Accidentes y Atención de la Discapacidad, Carlos Enrique Rodríguez Nava.
HASTA LUEGO