En el hangar de los sueños una realidad construye el vuelo, me hicieron vuelo siempre, después del viaje le pongo título a la fotografía de la tarde. Para que no se queme. En esa locación comienza mi canción sin coros, sin fans, sin seguidores nocturnos. Aquí pongo una sonrisa repentina, sin esfuerzo, sin motivo alguno, como un hombre que se entera que está vivo y mañana es su cumpleaños.

Yo inventé las cicatrices, las puse en agua y creció una planta, fui la planta y la plaga, para que no hubiera pierde. Fui el viento que pasó aquella mañana junto al agua. Fui todo y nada.

En realidad estoy en casa desdoblando recuerdos. Soy incapaz de dejar de respirar tres minutos, no son muchos. He peleado abajo del agua de una pecera de 20 litros, nado sincronizado a pesar de que nada es sincronizado. Luego miro por la ventana y estoy viéndote a dos cuadras de mi casa.

Así también es respirar y estar vivo, luego da hambre y después sueño y nada sueño. No sé en qué me he convertido con dos pies desnudos y dos pesos perdidos. Abajo de la calle existe otra ciudad y no deseo ir ahorita.

Un día entre el monte esto fue un proyecto entre carpas de lona y chiquitas luces mercuriales, un quinqué de queroseno, un arado afuera mojado, un pantalón roto puesto en el personaje secundario de esta novela de comedia humana.

Había que cerrar la puerta de palos y amarrar al marrano para evitar que se saliera. El perro como quiera, que muerda. Una nube de polvo pasa por la tarde y despeina la cabeza de los habitantes.

Jugaré con las casas de esta calle, pondré unas a la izquierda y otras a la derecha, colocaré con tinta dos dedos de frente y un anónimo corazón grabado en un árbol. Al fondo las imágenes borrosas aportan imaginación y fantasía, tiembla el humo del pavimento.

Hago mención del rayo de luz lleno de polvo atravesado en el cuarto, sobre los muebles con dos grandes huellas de sus propietarios, un par de magníficas nalgas que dejaron un no sé qué de melancolía entre quienes lo vieron. Luego de ahí no estoy para nadie, no me conocen pero saben mi nombre, lo cual es más grave. Alzo la mano y saludo: Adiós Esteban y Esteban desde la otra acera alza la mano y ya estuvo.

Detrás de los objetos hay otros que por no estar en mis objetivos ignoro. Ahí están, protuberantes, como un bulto en espera de su tiempo, listo para una mudanza, para una venta de garage, o para una venta en el tianguis.

Estoy más grande que antes. Fui niño y lo recuerdo perfectamente. Aprendí a ver fantasmas brincar la barda de la casa y con esa edad salír al frente de batalla. En medio de todo esto había un dibujo, una espátula, un poco arena en un zapato, un pico y una pala. Dos piedras para tropezar un domingo por la mañana con misa y toda la cosa.

El silbido de la calle es un árbitro sin partido particular, sin porterías y sin equipo a quien marcar un fuera de lugar. Quien me lea tendrá que verificar si lo que menciono es verdad o tuerce el espacio donde hubo una verdad. Me cae.

A medio día veo el dragón de sol tirando fuego por las calles, no nos hemos quemado, nada más un poquito, como quien roba nomás tantito. Otro dragón raspa la calle Hidalgo arrojando asfalto.

A veces voy por la calle del centro y pongo bastante atención, miro para todos lados, trato de que no escape nada y escapa, se va por la espalda, no puedo con tanto. La otra vez encontré 20 pesos en el suelo, desde entonces voy buscando sin resultados, son fichas, condones arrugados aún con vida, reflejos de vidrios como los de Camus. Una ilusión óptica.

Con los veinte pesos compré unas galletas Marias y me faltó un varo. Es todo, a lo lejos oigo una estación de radio que hace mucho no escuchaba. Dicen que están al aire. Salgo y no veo a nadie.

TENGO OTROS DATOS

PRESIDE AVA 115 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA

Por la Avenida Tamaulipas, de cd victoria, cientos de familias acudieron a presenciar el evento que conmemora el 115 Aniversario de la revolución mexicana. Por lado y lado las vallas desbordaron emoción al notar el colorido y las sonrisas que se transmitían desde un baile sencillo. Se agradece el esfuerzo tanto de las y los participantes, así como quienes se trasladaron desde distintos lugares, pues cuando los valores cívicos son instaurados hay un bonito futuro. Creo.

Presidió el evento el Gobernador de Tamaulipas Américo Villarreal Anaya y lo acompañaron funcionarios y miembros del sector militar.

HASTA LUEGO