En Tamaulipas a diferencia de otras entidades federativas mexicanas no hemos tenido un gobernador constitucional que antes haya pasado por la silla de Rector de la UAT; a diferencia de otros estados como por ejemplo Colima y Sinaloa que si han vivido esa transición democrática.

Esta reflexión se vino a mi mente al revisar la conducta de Dámaso Anaya Alvarado que, desde su elección como Rector de la UAT en el primer tramo del sexenio de AVA, su conducta de íntima conexión política con el gobernador ha sido de excepcional cercanía; situación que en este mismo espacio lo hemos comentado reiteradas veces.

Esa conclusión, lo inédito de que un Rector sea de tanta confianza del gobernador en turno, es producto de una revisión histórica donde la opinión personal nada tiene que ver.

Veamos: Estando en preparatoria su servidor y amigo, durante el lapso de 1964 a 1966 era Rector antes de la autonomía universitaria, Natividad Garza Leal; padre de quien sería luego Rector también, Eduardo Garza Rivas.

De ahí a la fecha han sido Rectores de la UAT en su época de autónoma precisamente Garza Rivas de 1970 a 1973; Enrique Luengas Piñeiro 1973-1974, Rubén David Rivera Sánchez 1974, el doctor González Gamboa en 1974.

Luego comenzando la UAT con una una mayor estabilidad política, inicia su rectorado Jesús Lavín Flores en mayo de 1974 se reelige y concluye ambas gestiones en 1983.

Le sigue José Manuel Adame Mier con dos períodos hasta febrero de 1991;luego Humberto Filizola Haces tres períodos de febrero de 1991 hasta febrero de 2003.

Después Jesús Lavín Santos del Prado en un inconcluso período rectoral del 18 de febrero del 2003 al 30 de mayo de 2005. José María Leal Gutiérrez dos períodos de mayo de 2005 a mayo de 2013.

Le sigue Carlos Enrique Francisco Etienne Pérez del Río del 2014 al 2017 (quizá comparativamente igual de sólida su estrecha amistad-parentesco con el gobernador Egidio Torre López y Dámaso con AVA).

José Andrés Suárez Fernández seria Rector de la UAT del 2018 al 2021; luego Guillermo Mendoza Cavazos de enero 2022 a enero de 2025 y de ahí a la fecha Dámaso Anaya Alvarado.

De todos ellos sólo han sido dos los rectores de mayor cercanía con el gobernador en turno, quien pudiera proyectarlo hacia una candidatura de corte estatal, o sea Etienne Pérez del Río y Damaso Anaya Alvarado.

En el caso de Enrique Carlos Francisco su edad entonces cercana a los 80 años, influyó para que «no se calentara» la cabeza buscando una candidatura para cargos de elección popular.

Por el contrario el actual Rector de la UAT tiene una edad en que justamente las pasiones humanas se desbordan; su cercanía con el gobernador seguramente le permite visualizar sus posibilidades y medir sus acciones.

¿Reunirá los requisitos de capacidad e inteligencia; tendrá el don de OLER la oportunidad, posee la intuición del triunfador?.

Según sus detractores no se explican ni como es posible que sea Rector de la UAT; por el contrario sus simpatizantes argumentan que durante la paz republicana y el humanismo de MORENA todo es posible.

Dejamos pendiente nuestras conclusiones; sí recapacito que mis cansados ojazos han visto cosas que antes parecían irrealizables; o sea eventos inditos que la política moderna los ha hecho posibles, viables.

¿AVA estará en condiciones de proponer sucesor, de incidir en las decisiones cupulares donde se nominan a los candidatos a gobernadores del país?.

O por el contrario AVA delegará en el centro la decisión de nombrar candidatos para el 2027 y el 2028; si es así entonces sus esfuerzos los concentrará en concluir su gestión sexenal sin problemas judiciales, sin amagos de acusaciones nacionales o internacionales.

De esas posibilidades o asechanzas comentaremos enseguidita, con su venia amable lector.