Guatemala (Agencias).- Con su negativa a ser extraditado de Guatemala a México, el exgobernador priista de Veracruz, Javier Duarte podría ser acusado sólo por delitos menores.
El pasado miércoles Duarte había declarado en su primera audiencia en Guatemala que esperará a que el gobierno mexicano solicite su extradición formalmente.
Esta movida del exgobernador, de acuerdo con una breve sección editorial del diario Reforma, obligaría a la PGR a hacer públicos los delitos por los que requiere a Duarte y procesarlo sólo por dichos delitos.
El editorial del diario aventura que esto puede significar que al priista sólo lo acusen de delitos menores y no por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.
Por otra parte, el subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán, dijo que Javier Duarte podría pasar 55 años en prisión de concretarse todas las acusaciones graves en su contra, de acuerdo con Expansión.
Previó que la próxima semana el gobierno de México presentará la solicitud formal de extradición de Duarte ante las autoridades guatemaltecas.
RECIBE TRATO COMO DELINCUENTE
El reo 28 cayó como un costal en la celda de la patrulla, lista para abandonar una calle de acceso y de salida de la Torre de Tribunales, en el corazón de esta ciudad: el político mexicano acusado de presunta corrupción quedó acostado —de frente a sus perseguidores de cámaras, luces y grabadoras— y exhibido impotente, con las piernas abiertas en una jaula móvil.
“¡Basuraaaa!”, corearon mareros o pandilleros y otros delincuentes guatemaltecos al pasar frente a ellos, retenidos en “carceletas” en el sótano de la Torre.
“¡Quiébrenlo!”, clamó alguno. “Mmmmm”, fue lo único que murmuró el mexicano, como tratando de oponer resistencia cuando un oficial de Guatemala le pidió que se quitara sus zapatos para una inspección de rigor antes de entrar a la Torre, donde fue sometido a un cateo personal minucioso de pies a cabeza en medio del asedio de la prensa.
Un aparato de seguridad de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Sistema Penitenciario, que le trasladó, nunca dejó de avanzar hacia una sala del piso 11, donde Duarte compareció ayer ante un tribunal guatemalteco que tramita su extradición.
