El presidente Andrés Manuel López Obrador minimizó el alza en la inflación que se registró durante enero y afirmó que de acuerdo con las estimaciones del gobierno, ésta comenzará a bajar en los siguientes meses, pero el aumento no es para alarmarse.

“Yo creo que ya es el último incremento que, por cierto, no fue muy superior a lo que se esperaba, no llegó ni a un punto, está en 7.7% en el mes, 7.91% anual, esperamos que ya va a bajar más en el mes, no vamos a dejar de enfrentar el problema inflacionario, pero no es para alarmarse”, sostuvo el jefe del Ejecutivo federal en su conferencia de prensa matutina realizada desde Jalisco.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación en México repuntó en enero donde llegó a 7.91% a tasa anual, cifra superior al 7.82% reportado en diciembre pasado; con ello, liga dos meses al alza.

Esta cifra se ubica por arriba de la expectativa del mercado, que era de un 7.89% para el primer mes del año, y también está lejos del dato de diciembre que fue de 7.82 por ciento, de acuerdo con el sondeo de Reuters.

Por esta razón, ayer, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió incrementar en 50 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 11.00%, con efectos a partir del 10 de febrero de 2023.

Al respecto, López Obrador dijo que el banco central debería optar por estrategias menos ortodoxas para contener la inflación promoviendo acciones para fortalecer la actividad productiva.

“Ellos deciden aumentar la tasa y nosotros respetamos su punto de vista. Quisiera que el Banco de México no sólo se ocupara del control de inflación sino en el crecimiento económico.

“Es lo ortodoxo y habría que pensar en otras acciones como apoyar la actividad productiva, no aumentar precios de gasolinas, gas y la luz, lo que estamos llevando a cabo, eso no lo recomienda Banxico, ni los otros bancos centrales, sí deberían ocuparse más en impulsar el crecimiento y no sólo en el control de la inflación”, sostuvo.