Por: Alejandro Echartea

Es martes por la tarde en la terminal de la ruta 1, la Blanco 12 y 16, localizada en las faldas de la Sierra Madre en la colonia Lucio Blanco, desde este lodoso lugar por la reciente lluvia se puede apreciar gran parte de la ciudad en este frío día de primavera mientras los carros llegan y se van al ritmo marcado por las manecillas del reloj.

Martín Carreón, chofer de la unidad 340, reseña su horario semanal “a las 15 para las 5 inicio mi ruta, levanto desde la maquiladora -de la media ruta para abajo- y salgo a las 8:30 de la noche, a las 9, de lunes a viernes, ya el sábado y domingo cambia mi horario, es más tranquilo por ser fin de semana”.

Con apenas 3 años y medio de experiencia en el transporte público don Martín indica que empezó a trabajar tras el volante precisamente en la ruta 1, “es la primer ruta en la que he estado”.

“Yo trabajaba en el otro lado –los Estados Unidos-, en la construcción, nada más que me deportaron para acá y vine a dar aquí”, al ir adquiriendo poco a poco experiencia en el gremio del transporte público el operador decidió adquirir una unidad propia y empezar a trabajarla para conseguir una concesión y convertirse así en su propio patrón.

“Aquí por como andamos jalando ahorita se está batallando por los carros que están no tan buenos porque no hay para darles el mantenimiento adecuado porque se estaba cayendo la ruta y ahí vamos levantándola”, dice. También considera que el ambiente en el gremio de choferes es bueno y que por esto le gustó desde que entró a trabajar en este, “ahorita compré un micro y quiero comprar mi concesión y hacerme concesionario pero se está batallando, no es fácil, pero echándole ganas todo se puede hacer”.

No obstante y aunque algunos concesionarios han comentado que resulta más rentable trabajar sus propias unidades son pocos los que así lo hacen, “si traes varios carros ocupas varios choferes pero yo ahorita apenas tengo uno y apenas ando batallando para querer salir adelante”.

Indicó que es mucha la inversión para el mantenimiento de las unidades del transporte público ya que las calles y las rutas no están en las mejores condiciones pues estas ayudan al más rápido deterioro de las unidades, “ahorita que hay muchos baches y muchos topes, además como son carros ya viejitos les duele cualquier cosita y se descomponen, si te quedas parado la reparación es arriba de mil pesos”.

La ruta parte de la colonia Lucio Blanco al poniente de la ciudad y llega hasta la colonia López Mateos, 20 de Noviembre y retorna por el Hospital General y tiene una duración de recorrido de una hora con 57 minutos, al día se pueden hacer hasta 6 vueltas.

“Yo nada más le pido a los pasajeros que tengan un poco de consideración con uno porque tenemos tiempos y hay veces que te pega el tráfico o algún accidente te detiene”, consideró que los pasajeros habituales de la ruta ya se han ido acoplando al ritmo de la ‘Blanco 12 y 16’ no obstante les pidió un poco de comprensión si alguna vez piensan que se les da un mal trato deliberado, “para evitar accidentes es necesario que cooperen con uno, que pidan su parada con tiempo para evitar frenones”.

Por otro lado a los automovilistas también les hizo un exhorto, “ellos creen que los rebasamos porque sí pero la verdad es que uno lleva su tiempo apresurado y les pedimos un poquito de consideración con uno”, finalizó.

Galería