Por Lizeth Caballero.

Este domingo 24 de marzo, el libramiento Naciones Unidas, que muchos usamos para movernos por la ciudad, aún se ha visto bastante afectado por las obras de repavimentación. Aunque el plan es para que las calles queden mejor, por ahora ha causado bastantes dolores de cabeza, sobre todo en las horas donde más gente sale o regresa a casa.

La espera para pasar ha sido mucho más larga de lo normal. Los conductores, tratando de seguir su camino, se han encontrado con filas de coches que parecen no tener fin. La paciencia se ha puesto a prueba, convirtiendo cruces que usualmente son rápidos en esperas lentas y tediosas.

El problema no se queda solo en las esperas. El cruce de coches del libramiento hacia la calle Felipe Berriozabal también se ha vuelto un caos. Este punto, que es clave para ir de un lado a otro de la ciudad, ahora es un verdadero lío para quienes intentan pasar por ahí.

Con las calles en reparación y el tráfico que no para, la situación se ha vuelto bastante complicada. Aunque todos queremos que nuestra ciudad se vea bien y tenga buenas calles, también es importante encontrar maneras de que estos trabajos afecten lo menos posible nuestro día a día, especialmente cuando tenemos prisa.