Por Alejandro Echartea

CIUDAD VICTORIA.-Luego de que el papa Francisco criticara a los religiosos que ‘viven como ricos’ y los llamara ‘hipócritas’, esto durante la tercer jornada de su visita a Corea del Sur en donde sostuvo una reunión multitudinaria en la ciudad de Seúl, el obispo de la diócesis de Ciudad Victoria, Antonio González Sánchez, indicó que el voto de humildad debe de ser evocado también por los católicos no ordenados.

“Yo creo que el evangelio nos invita a la pobreza entendiendo la pobreza no solamente como la carencia de los bienes materiales sino a no apegarnos a las cosas materiales, creo que ahí está el problema”, consideró que una persona puede tener pocos bienes materiales y estar muy apegado a ellos o tener muchos y ser caritativo y despegado de estos. Antonio González mencionó que éste ‘apego’ genera un ‘ruido’ en la comunicación con Dios, “puede ser que alguien tenga pocas cosas materiales pero viva totalmente apegado a ellas de tal manera que se olvide de Dios, cuando las cosas materiales hacen que la persona se olvide de Dios”.

El papa Francisco advirtió el día de ayer –sábado- del «peligro que plantea el consumismo sobre la pobreza de la vida religiosa», durante su visita a ese país asiático.

Sobre el voto de castidad el papa Francisco mencionó que todos saben «lo exigente que es y el compromiso personal que comporta», y reconoció que existen «tentaciones en este campo que se deben combatir con humilde confianza en Dios, vigilancia y perseverancia», en este tenor el obispo de Ciudad Victoria comentó que, “tenemos que recordar, el celibato como él dijo hace unos meses no es dogma de fe, el celibato es una ley eclesiástica que se basa en que Jesucristo fue célibe, Jesucristo no fue casado, entonces de ahí agarra la Iglesia y entonces pide a los del rito latino –rito romano- que los sacerdotes no se casen”.

Recordó González Sánchez que los sacerdotes ortodoxos del rito griego sí pueden casarse, pero aclaró, estos deben hacerlo antes de consagrarse como sacerdotes, “mi opinión es que me parece que el celibato tiene muchas ventajas para el sacerdote, si así como estamos –supuestamente- a tiempo completo sin una familia física, a veces no podemos atender a la gente, ahora ya imagínense con una esposa y con hijos, sería mucho más difícil”.

Finalmente recordó que a lo largo de la historia ha habido hombres que no se casan por amor al arte, a la ciencia, a la música, o la investigación, “el sacerdote católico no es el único que es célibe, sí un hombre no quiere renunciar al matrimonio ya sabe que no puede ser sacerdote”.

ejb