Por: Alejandro Echartea
La Ruta 26 ‘Simón Torres-Central’ encuentra su terminal en la calle Álvaro Pérez y Pérez de la colonia Simón Torres, a este lugar ubicado al sur poniente de la ciudad convergen las más de 20 unidades que recorren diariamente la ciudad hasta la Central de Autobuses pasando por colonias como la Luis Quintero, Américo Villarreal, Alberto Carrera, La Esperanza, ampliación La Esperanza, la Bethel y la Tomás Yarrington.
José Benítez, checador de la Ruta 26, apunta que en esta línea del Transporte Público se trabaja con barras y localización por GPS satelital, esto para un mayor control de las unidades durante su recorrido por lo que los relojes checadores que se utilizaron por muchos años ya pasaron a la historia, “aquí ya no hay checadores de reloj más que este”.
“Yo antes era checador de relojes, checador con tarjeta nada más, de ahí me pusieron en esta oficina a que me enseñara a esto y pues hasta ahorita es lo que sé”.
José es un joven trabajador que inicia su jornada laboral a las 5:30 de la mañana, misma hora que los demás choferes ya que tiene que estar en la terminal para el sorteo de turnos de los operadores de las unidades de la ‘Simón Torres-Central’.
“Los mismos compañeros que trabajaban me empezaron a enseñar a hacer esto”, comentó que es necesario llegar tan temprano “pa’ que vayan saliendo conforme vayan sacando la bola”.
Su horario de salida es hasta las 10 de la noche en un solo turno corrido durante todo el día por lo que desde hace unos cuantos meses ve el amanecer y el ocaso recluido en esta oficina, “aquí en esta ruta tengo como cinco meses, seis meses, pero antes estuve trabajando en la Ruta 18”, en este sentido el joven trabajador menciona que no hay mucha diferencia entre una ruta y otra, “el trabajo es casi el mismo”.
¿Cuál es la mayor queja que escucha de los compañeros choferes durante el transcurso del día?, se le pregunta al checador, “las diferencias que tienen que pagar, que se suben a veces los pasajeros que pagan con credencial y que aquí los dueños no distinguen cual es estudiante y cual es adulto”, indicó.
Son los llamados seudo estudiantes -jóvenes o adultos quienes se hacen pasar por estudiantes utilizando credenciales ‘apócrifas’ para no pagar la tarifa de adulto- quienes se han vuelto un dolor de cabeza para los operadores de los microbuses y es que el sistema de barras marca a todos los usuarios como adultos, diferencia que luego más tarde tienen que pagar los choferes ante los dueños de las unidades al momento de hacer el corte de caja.
“Haz de cuenta que esos pasajes se los cobran al chofer, por eso a veces se molestan los choferes con uno”, el joven checador indicó que él está imposibilitado para interceder por los choferes ante los concesionarios ya que no puede determinar quién de los pasajeros es realmente un estudiante.
En esta terminal los choferes hacen una espera de 20 minutos antes de volver a salir –dependiendo del número de unidades que se hayan presentado a trabajar-, durante este transcurso descansan lo más posible, se rehidratan y dan cuidados a sus respectivas unidades para continuar con la jornada diaria de ir y venir a la Central en un lapso de una hora con cinco minutos varias veces al día.
El recorrido de la ruta 26
-Colonia Luis Quintero
-Col. Américo Villarreal
-Col. Alberto Carrera
-Col. La Esperanza
-Col. Ampl. La Esperanza
-Col. Bethel
-Col. Tomás Yarrington

