Por: Alejandro Echartea

En la Ruta 20 del transporte público (Libertad-Central) laboran de lunes a viernes30 unidades con sus respectivos choferes en un horario que va desde las 5 de la mañana hasta las 10:30 de la noche, Ramiro, uno de estos trabajadores del volante narra los pormenores de un día de trabajo en estos microbuses.

“La gente te ve sentado ahí pero no saben que es muy pesado, que es muy desgastante para la vista –te calan los riñones-… como ahorita en tiempo de calor”, el chofer que en tono sereno pero que no oculta el cansancio se sienta en un block para descansar unos minutos mientras un viento fresco sopla del Huasteco sobre aquel rincón de la colonia Vamos Tamaulipas, “¿cómo viene uno? bien fastidiado, si la gente viene fastidiada con 15 o 20 minutos ahora imagínate nosotros que estamos todo el día”.

Desde las 5 de la mañana 5 microbuses dan el servicio a los trabajadores de las maquiladoras pero es a partir de las 6 de la mañana cuando el servicio se regulariza con salidas de la terminal cada 5 minutos, “estamos así hasta las 8:30 de la noche cuando sale el último”.

El último microbús en retornar a la terminal en el extremo norponiente de la ciudad lo hace casi a las 10:30 de la noche, “a veces el principal factor de estrés es la tensión porque nosotros tenemos que andar más deprisa por los horarios”.

Ramiro justifica la fama de ‘correlones’ que tienen los ‘peseros’ ya que siempre andan con los tiempos encima sobre todo en los horarios pico, “lamentablemente a uno como chofer lo tienen con muy mala imagen”, no obstante consideró que son los automovilistas quienes a veces no exhiben su cultura vial y se interponen intencionalmente en el camino de las unidades del transporte para no dejarlos pasar.

“Si nosotros llegamos tarde a checado nos cobran 20 pesos y esa es la preocupación nuestra, de hacer rendir más nuestro trabajo”, aseguró.

Por otro lado reflexionó que los pasajeros habituales de esta ruta ya conocen bien el ritmo de trabajo y que con los años se han acoplado a este, “la gente que está al tanto –que todos los días se sube al microbús- ya sabe el horario, los tiempos, que vamos recio porque ya no tenemos tiempo, ellos saben y conocen las horas pico y todo”.

La ruta 20 parte de la colonia Vamos Tamaulipas (a escasos 100 metros de la carretera Interejidal, casi enfrente del complejo de seguridad), pasa por el Tecnológico, baja por el 27 hasta Carrera Torres, de ahí baja al 18 hasta la calle Ocampo por donde desciende al bulevar Praxedis Balboa, pasa a la Central de Autobuses para de ahí regresar casi por la misma ruta hasta la terminal, todo esto en una hora con 20 minutos, “estamos haciendo 6 corridas al día”, con lo cual suman 8 horas de tránsito diario.

Ante las groserías de algunos pasajeros que van retrasados a sus trabajos comentó, “pues no nos queda más que aguantar y aguantar porque uno vive de ellos, de los pasajeros”.

El último recorrido –consideró- es el más difícil ya que al ser menos el pasaje a esta hora la salida se hace casi por compromiso y para cumplir con los pocos trabajadores que salen a esta hora, “es también por el horario que tienen las tiendas, ya esa vuelta no es favorable para nosotros porque la gente ya se guarda temprano en su casa y no sale”.

Finalmente don Ramiro pidió a los usuarios “que nos comprendan, nosotros aquí trabajamos para ellos, vivimos de ellos, y si a veces ellos van fastidiados porque se suben dos o tres veces al micro nosotros nos tenemos que aguantar, esto es como cualquier otro trabajo, claro que yo quiero que me traten bien y por eso así trato a mis pasajeros pero desafortunadamente como microbuseros tenemos una imagen de lo peor…”.