Ciudad Victoria.
Durante estas últimas 48 horas familiares de las personas que murieron en la carretera Zaragoza en un choque con incendio se han presentado a la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas para reclamar sus restos.
La dirección de Comunicación Social desde muy temprana hora negó que estos anduvieran en el lugar pero la cerrazón de proporcionar información se vio descubierta después de qué los medios de comunicación encontraron a las personas en las afueras de la fiscalía.
Algunos acusaron que fueron tratados de manera déspota y sin empatía y aún cuando sabían que eran foráneos no los ayudaron para tener que trasladarse al municipio de Güémez donde un ministerio público inició la carpeta de investigación por la muerte de sus parientes.
También denunciaron que se vieron obligados a solicitar “raid” para poder regresar a Ciudad Victoria debido a que les dieron indicaciones de qué tenía que dejar pruebas de ADN.

También solicitaron apoyo al gobierno para poder pernoctar las noches que sean requeridas para entregar la papelería necesaria a las fiscalía.
Fernando González es uno de los datos que acudieron a reclamar a sus seres queridos en este caso a su mamá llamada Bernardina Sánchez de 50 años.
Aseguró que ella viajaba de placer pero también tendría que ver a un médico debido a una enfermedad que parecía.
Gregorio Cruz Cervantes es otra persona recibió la lamentable noticia de qué su hijo Feliz Cruz Cayetano de 22 años.
Dianan Barron es una joven llora por el sobrino de 10 años y quien es hijo de un hermano pero en esta ocasión el niño andaba con su mamá y la pareja de este que resultó ser el trailero con el que chocó la camioneta urbano.

También lanzaron un mensaje de petición de auxilio al gobernador de Coahuila y de Veracruz para que sean los enlaces con el gobierno de Tamaulipas y puedan agilizarse todas las diligencias y poder así recibir lo más pronto posible los restos de sus familiares.
El accidente se registró el domingo en un choque entre el tráiler y la Urban y que dejó 27 muertos, 25 de ellos calcinados.
Todos los de la Van son originarios de distintos municipios del estado de Veracruz y se dirigían a Nuevo León por diferentes circunstancias entre lo que es el trabajo, visitas al médico y viaje de placer.

