El anuncio del presidente Donald Trump de que enviará militares a Portland, los choques entre agentes y manifestantes cerca de un edificio de inmigración en un suburbio de Chicago y la llegada prevista de la Guardia Nacional a Memphis son los ejemplos más recientes de posibles y actuales operativos federales de control en ciudades de EE.UU.
Trump dijo el sábado en redes sociales que había dado instrucciones al Departamento de Defensa para “proporcionar todas las tropas necesarias para proteger a Portland, devastada por la guerra”. Según él, la decisión era necesaria para proteger las instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés). Su anuncio fue recibido con rechazo por parte de la gobernadora demócrata de Oregon. La confirmación el domingo del despliegue de la Guardia Nacional derivó en una demanda del estado de Oregon y de Portland alegando extralimitación ilegal por parte del Gobierno.
En Chicago, las autoridades federales lanzaron balas de pimienta y gas lacrimógeno contra manifestantes en un edificio del ICE en Broadview, al oeste de la ciudad. Los enfrentamientos ocurren en medio de un aumento de las operaciones de control migratorio que comenzaron a principios de este mes.
Mientras tanto, el gobernador republicano de Tennessee, Bill Lee, dijo que se espera la llegada de autoridades federales, incluidos agentes de inmigración y de control de drogas, a Memphis a partir de esta semana.
Las medidas se suman al operativo contra el crimen de Trump en Washington y a las acciones en Los Ángeles en respuesta a protestas por la inmigración que se tornaron violentas con la llegada de militares.
Aquí un panorama de la actividad federal actual y prevista en Portland, Chicago y Memphis.
Portland
La gobernadora demócrata de Oregon, Tina Kotek, respondió a los comentarios de Trump de que estaba “autorizando la fuerza total, si fuera necesario” para manejar a “terroristas domésticos”, diciendo que estaba abusando de su autoridad al ordenar el ingreso de militares a una ciudad que, según ella, está “bien” por sí sola.
Otros líderes gubernamentales, policiales y empresariales dijeron que no se necesitan soldados y que Trump está presentando una imagen falsa de la ciudad.
“No hay insurrección. No hay amenaza a la seguridad nacional”, dijo Kotek a periodistas.
La gobernadora señaló que “intentó entender su razonamiento” durante su conversación y que su respuesta fue simplemente: “Sigamos hablando”.
El domingo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, emitió un memorando anunciando que 200 miembros de la Guardia Nacional de Oregon serían “llamados al servicio federal con efecto inmediato por un período de 60 días”.
La ciudad de Portland y el estado de Oregon presentaron entonces una demanda alegando que el Gobierno de Trump se había extralimitado al federalizar la Guardia Nacional de Oregon en respuesta a disturbios.
En la demanda, los abogados del estado y la ciudad dijeron que la medida violaba principios de la Constitución de EE.UU. y generaba el riesgo de desatar nuevos disturbios.
La Casa Blanca dijo, sin embargo, que el uso de la Guardia Nacional por parte de Trump era legal tras “meses de disturbios violentos” y que haría más segura a Portland.
Un vocero de la Guardia Nacional de Oregon señaló que cualquier solicitud de apoyo de la Guardia debe coordinarse a través de la oficina de la gobernadora.
El sábado por la noche, un pequeño grupo de manifestantes se reunió en la acera frente a una instalación del ICE. Una persona fue arrestada por las fuerzas federales tras un breve enfrentamiento mientras agentes del ICE despejaban el camino a un vehículo que salía de la instalación.
Las recientes manifestaciones se han concentrado en el área alrededor del edificio del ICE. Algunos agentes federales han resultado heridos y varios manifestantes han sido acusados de agresión. Algunos manifestantes también aseguran haber resultado heridos.
Chicago
El viernes, agentes dispararon repetidamente agentes químicos contra una multitud de más de 100 manifestantes después de que algunos intentaran bloquear un automóvil que se dirigía al edificio del ICE. Balas de pimienta y botes de gas lacrimógeno cayeron sobre la multitud, en su mayoría personas que estaban alejadas de la valla y que no bloqueaban el tráfico.
La alcaldesa de Broadview criticó al ICE por acciones que, dijo, han puesto en peligro a la policía local, bomberos, residentes cercanos a la instalación y a los propios manifestantes.
En semanas anteriores, los manifestantes también habían intentado impedir el paso de vehículos de los agentes desde un patio contiguo al edificio.
Activistas y familiares de detenidos han expresado en los últimos días su preocupación de que la instalación, destinada a procesar arrestados, funcione de facto como un centro de detención con condiciones inhumanas.
Trump había amenazado anteriormente con enviar la Guardia Nacional a Chicago, pero aún no lo ha hecho.
Memphis
Trump dijo a principios de este mes que estaba creando un grupo de trabajo de agencias federales de seguridad para combatir el crimen en Memphis. La ciudad ha registrado altos niveles de delitos violentos como robos de autos y homicidios en los últimos años, aunque tanto funcionarios demócratas como republicanos han señalado que la ciudad, de mayoría afroestadounidense, registra este año descensos en algunas categorías de delitos.
Lee, el gobernador, ha dicho públicamente que no espera que se envíen más de 150 miembros de la Guardia Nacional a Memphis, aunque ha aclarado que las cifras no están definidas. La ciudad dijo el viernes que no habrá tanques. Los miembros de la Guardia no realizarán arrestos y no estarán armados a menos que las autoridades locales lo soliciten, dijo Lee el viernes.
No está claro cuándo llegarán los integrantes de la Guardia. Lee también dijo que 300 patrulleros de carreteras de Tennessee estarán en la región.
Latinos en Memphis han expresado preocupación de que los agentes del ICE incrementen su presencia en la ciudad y detengan a personas que se encuentran legalmente en el país.
El sábado, decenas de personas marcharon hasta una plaza frente al Ayuntamiento para protestar contra el aumento de la presencia de fuerzas de seguridad. Oradores en una conferencia de prensa dijeron que, en lugar de militares y agentes federales, Memphis necesita más fondos para educación, prevención del crimen, servicios juveniles y hospitales.