Luego de la entrega de misiles de largo alcance a Ucrania por parte de Estados Unidos, el Kremlin acusó que esta decisión añade leña al fuego en conflicto, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso señala que esto fortalece la posibilidad de un enfrentamiento entre Moscú y Washington.

El vicepresidente de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergéi Riabkov señaló que, ante una nueva entrega de armamento militar de EU a Ucrania, se refuerza el riesgo de un enfrentamiento militar entre su nación y el país de las barras y las estrellas.

Por su parte, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, afirmó que «estos suministros no favorecen en el liderazgo ucraniano el deseo de reanudar las conversaciones de paz. Consideramos que EU atiza las llamas con determinación y diligencia para combatir contra Rusia hasta el último ucraniano».

El representante del Kremlin añadió que Moscú desconfía de Kiev, al comentar las palabras del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien aseguró que no usaría los sistemas de lanzaderas múltiples para atacar territorio ruso.

«No confiamos. Para confiar hay que tener la experiencia de promesas cumplidas. Lamentablemente, carecemos totalmente de esta experiencia», alegó.

Peskov recordó que Zelenski prometió durante su campaña electoral poner fin a la guerra en el Donbás, algo que no cumplió, y añadió que «los acuerdos de Minsk no se cumplieron por culpa de la parte ucraniana».

«Por ello no contamos un suficiente crédito de confianza respecto a la parte ucraniana», recalcó.

Respecto al riesgo de que Ucrania utilice este nuevo armamento estadounidense para alcanzar territorio ruso, señaló que «nuestras entidades competentes, tanto el Ministerio de Defensa como la guardia fronteriza, ven los riesgos, los valoran sistemáticamente y toman las medidas correspondientes».

La víspera, Zelenski aseguró que Ucrania no tiene la intención de atacar a Rusia, al comentar declaraciones de algunos medios estadounidenses de que los sistemas HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System) prometidos por Washington a Kiev podrían alcanzar territorio ruso.

«No estamos interesados en Rusia, no combatimos en su territorio», añadió el mandatario ucraniano.