Caracas, 8 Abr (Notimex).- La dirigente opositora Delsa Solórzano, aseguró hoy que la creación de un grupo de 19 exmandatarios latinoamericanos para defender a presos políticos, demuestra preocupación por el deterioro de los derechos humanos en Venezuela.

Solórzano aseguró, en diálogo con Notimex, que el grupo de 19 exjefes de Estado y numerosos voceros gubernamentales activos son una muestra de una creciente preocupación que el gobierno del presidente Nicolás Maduro debería escuchar.

«Cuando 19 expresidentes, más poco menos de cien pronunciamientos de distintos funcionarios públicos actuales del mundo, se pronuncian por una crisis de violación de derechos humanos en Venezuela, es el momento que el gobierno escuche», sentenció.

Solórzano advirtió que «los derechos humanos no tienen frontera» por lo que el gobierno venezolano está imposibilitado de alegar la soberanía en los asuntos internos para negarse a atender los cuestionamientos en la materia.

El gobierno, resaltó la dirigente opositora, debería «poner un freno inmediato a la violación de derechos humanos», que incluirían la orden de reprimir protestas opositoras, detener a personeros de la disidencia o limitar la libertad de expresión.

Este grupo de expresidentes y jefes de gobierno anunció que entregaría en la Cumbre de las Américas en Panamá, que se celebrará el viernes y sábado próximos, una carta denunciando el deterioro de la calidad de la democracia en Venezuela.

Sin embargo, el oficialismo, liderado por el defensor del pueblo, Tareck William Saab, replicó señalando que los exmandatarios «no tienen ética para opinar de Derechos Humanos», por lo que desestimó el impacto de esta denuncia.

Los exmandatarios además anunciaron que colaborarían en la defensa de los opositores exalcaldes Leopoldo López y Antonio Ledezma, quienes son considerados por muchos como prisioneros políticos del gobierno.

Solórzano lamentó que ante las denuncias el gobierno haya respondido investigando a las organizaciones de derechos humanos en vez de cesar en estas prácticas que violan numerosas convenciones regionales y universales.

“La violación de derechos humanos en nuestro país es una tristísima realidad y la respuesta que ha dado el gobierno nacional es perseguir a los defensores de derechos humanos y decir que quieren malponer a Venezuela», criticó por último.