En estos momentos en que Mario Moreno (Cantinflas) vuelve a estar de moda por la magnífica película biográfica que exhiben en Cinépolis, el alcalde victorense Alejandro Etienne Llano declara a los medios que ni se incluye ni se descarta para buscar otro cargo de elección popular.

El abogado que aun administra esta capital está en un aprieto serio ya que, en caso de que lo postulen (para diputado federal o para gobernador) será ampliamente criticado por “chapulinear” pues ese vocablo se usa para quienes saltan de un cargo a otro, pero en caso de ser descartado también será señalado porque dará la impresión de que no caló hondo en las encuestas oficiales.

Aunque El Cantinflas Etienne Llano no dice que si pero tampoco que no (sino todo lo contrario), dedica mucho del tiempo que debería aplicar a servir al municipio para dizque encabezar a una asociación burocrática de ayuntamientos y, ni siquiera es original, porque eso mismo hizo un ex alcalde pero con éxito.

Incapaz de atender los reclamos del sector oriente de la ciudad (sigue el clamor por las desgracias ocasionadas por el mal hecho vado de la colonia Moderna), tampoco ha podido resolver el problema de la limpieza pública a pesar del respaldo recibido por las autoridades estatales y federales.

La realdad es que El Cantinflas Etienne Llano no ha podido integrar un equipo que le coloque como un producto atractivo electoralmente hablando y todo indica que su precampaña, aparte de muy obvia, transcurre con más pena que gloria.