A México, América Latina y España, nos une una historia de claroscuros, de fortalezas y debilidades, de amenazas y oportunidades, de tradiciones y cultura, que data desde la época del llamado ´Descubrimiento de América´ y posteriormente la ´Conquista Española´, a partir del siglo XV de nuestra Era, misma que perdura hasta el tiempo actual.
Dentro de esa historia de altibajos, el protagonismo de los Reyes de España es parte importante para el devenir de los acontecimientos. Así la Corona Española es factor fundamental de la aventura de Cristóbal Colón, que se embarca en el Puerto de Palos en busca de nuevos mercados, lo patrocinan los Reyes Católicos con tres naves conocidas como las Tres Carabelas: La Niña, La Pinta y la Santa María.
Desde entonces históricamente nace la Nueva España, al derrocar al imperio indígena de Los Aztecas de la época Prehispánica y se acuñan conceptos como La Malinche, donde narra la historia, que fue una mujer que sirvió de intérprete entre Hernán Cortés y el Emperador derrocado, y por su supuesta complicidad, nos bautizaron como los “Hijos de la Malinche”.
Se cita en el blog de la enciclopedia libre del Wikipedia que: […] Se denomina Imperio español o Monarquía universal española, al conjunto de territorios de España o de las dinastías reinantes en España. Tras el Descubrimiento de América en 1492, España colonizó grandes extensiones de territorio en América, desde el actual suroeste de Estados Unidos, México, y el Caribe, hasta Centroamérica y la mayor parte de Sudamérica. Todos estos territorios se integraron en la Corona de Castilla y se organizaron inicialmente en dos virreinatos, el de Nueva España y el del Perú. Con el descubrimiento y asentamiento de varios archipiélagos del Pacífico a finales del siglo XVI, se incorporaron al imperio las Indias Orientales Españolas formadas por las Filipinas, las Marianas y las Carolinas, bajo la jurisdicción de la Nueva España. El Imperio español alcanzó los 20 millones de Km² a finales del siglo XVIII, aunque su máxima expansión se produjo entre los años 1580 y 1640, durante los reinados de Felipe II, Felipe III y Felipe IV periodo en el que tuvo lugar la llamada Unión Ibérica o unificación bajo la Corona Española de los imperios español y portugués. Durante los siglos XVI y XVII se creó una estructura propia no llamándose imperio colonial hasta el año 1768, siendo en el siglo XIX cuando adquiere estructura puramente colonial […] (Fin de la cita).
El Imperio Español, cuenta la historia, fue avasallando a los mexicas, a la par que destruyó los grandes monumentos y pirámides de ese tiempo, y sobre sus ruinas construyeron los templos y edificios del gobierno español, representando a la Corona en la figura del Virrey de España en México. La historia de la Nueva España desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, cuando se presentó en 1810 la Guerra de la Independencia, registra acontecimientos inolvidables para nuestra idiosincrasia y cultura, desde la llamada Evangelización de las Indias por mandato de los Reyes Católicos, terminando con el politeísmo religioso de los ancestros indígenas, hasta la explotación de las Minas y las Tierras mexicanas para abastecer la sed de riqueza de la Corona Española.
Parte de esa cultura la heredamos la mayoría de los mexicanos, que ésta mezcla de razas dio origen a los ´criollos´ y a los ´mestizos´, donde incluso yo formo parte de esa generación de mexicanos descendientes de español, al ser mi abuelo paterno de origen santanderino y llegar embarcado a Tampico Tamaulipas, a principios del siglo XX. Gracias a la amnistía otorgada por el gobierno español, en el año 2008 logré la nacionalización española, al ser mi padre hijo de españoles.
Esta historia se entrelaza también con grandes acontecimientos de época, como cuando se dio la llamada ´Guerra Civil Española´, originando que ante el gobierno de Francisco Franco, se persiguiera a los españoles que se identificaban con las ideas Republicanas, provocando así que muchos paisanos huyeran del país embarcándose hacia México y otras partes de América Latina. Así se registran grandes intelectuales, historiadores, novelistas, artistas plásticos, directores de cine, deportistas, entre otros destacados personajes españoles que fueron recibidos por asilo político en los tiempos del presidente Lázaro Cárdenas del Río (1934-1939).
Hoy España sufre tiempos difíciles en su economía y política. Después de un reinado productivo que hizo historia por el recién abdicado Rey Juan Carlos I, a quien le tocó lidiar con los momentos más preocupantes del Franquismo, siendo un factor de unión y proceso de transición del franquismo hacia la actual democracia española, que cogobierna con la monarquía española de los tiempos del posfranquismo hasta la actual era.
Continuando con citas extraídas del Wikipedia: […] Juan Carlos I de Borbón fue rey de España desde el 22 de noviembre de 1975 hasta el 19 de junio de 2014, fecha de su abdicación y del acceso a la jefatura de Estado de su hijo Felipe VI. Ostenta de forma vitalicia el título honorífico de rey y continúa siendo capitán general de las Fuerzas Armadas en la reserva. Fue proclamado el 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Francisco Franco, de acuerdo con la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. La Constitución Española, ratificada por referéndum popular el 6 de diciembre de 1978, lo reconoce expresamente como rey de España y legítimo heredero de la dinastía histórica de Borbón, otorgándole la jefatura del Estado… Anteriormente a su proclamación, había desempeñado funciones interinas en la jefatura del Estado durante la enfermedad de Franco. A lo largo de su reinado, el rey gozó de un elevado apoyo popular. Sin embargo, en 2012 esta tendencia cambió de forma drástica y el apoyo se redujo hasta el punto de que, en abril de 2013, un 53% de la población desaprobaba la forma en que desempeñaba sus funciones, aunque manteniendo una valoración positiva superior con respecto a las diferentes partes del organigrama político español. El papel del rey durante la Transición española y su intervención para frenar el intento de golpe de Estado de 1981, su apoyo a la unidad europea y su contribución a la hora de estrechar relaciones diplomáticas, han sido objeto de diversos homenajes y reconocimientos internacionales… El 2 de junio de 2014, anunció su abdicación de la corona de España. El 19 de junio de 2014 le sucedió su hijo, Felipe, tras la aprobación de la Ley Orgánica 3/2014, de 18 de junio, por la que se hace efectiva la abdicación de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I de Borbón […] (Fin de la cita).
Será difícil cogobernar España por Felipe VI en esta nueva Era, ahora España se encuentra convulsa en medio de una gran crisis económica de endeudamiento y altas tasas de desempleo, afectando principalmente a la población juvenil universitaria y dando fin a las prestaciones de jubilación y desempleo que los españoles habían gozado desde la época del ex-presidente Felipe González.
Esta situación de nueva pobreza y desempleo, ha presionado que muchos españoles de pensamientos liberales, republicanos, separatistas y antimonarquistas, despierten hacia las manifestaciones masivas contra el cogobierno de la monarquía y el presidente de gobierno español Mariano Rajoy. Esto se hizo más presente bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la Unión General de Trabajadores (UGT) y las Comisiones Obreras (CCOO), donde participaron en cierta manera en una especie de cogobierno por su influencia en La Moncloa.
La mayoría de portavoces de la oposición del gobierno español (Rubalcaba, Sánchez-Llibre, Coscubiela, Rosa Díez, entre otros), se han visto molestos y enfadados con el optimismo mostrado por el presidente Rajoy, lo acusan de basar su discurso optimista en «cifras que no responden a la verdad y que se tergiversan para construir un discurso falso», lo tildan, lo menos, de «triunfalista».
Este escenario será la prueba de fuego del nuevo monarca español Felipe VI, que se dice de que está educado para estos nuevos tiempos, la historia lo seguirá y será valorado, como ya lo fue el abdicado Rey Juan Carlos I, sin duda se vive en España el fin de una Era de la Monarquía, esperemos que sea para bien…