Un 2 de abril de 1805 nació el escritor de origen danés Hans Christian Andersen, autor de muchos de los cuentos clásicos infantiles como La sirenita, El patito feo, Las habichuelas mágicas, Los cisnes salvajes, entre muchos otros cuentos que generación tras generación se van contando a los niños. Con motivo de la fecha de nacimiento de este grande de la literatura infantil es que desde 1967 cada 2 de abril se celebra el Día Internacional del libro infantil y también juvenil para promover la literatura dedicada a los más jóvenes. Y es que sin duda alguna en esta etapa es cuando se pueden inculcar los hábitos para toda la vida, uno de ellos el de la lectura y el gusto por los libros. Sin embargo ¿qué es lo que los niños y los jóvenes prefieren leer en nuestros días?
Desde hace algunos años he estado cerca de la venta de libros observando la oferta y la demanda, al pendiente de las novedades editoriales, los fenómenos comerciales y las preferencias de los lectores quienes, al final de cuentas, son los que tienen la última palabra. Así he podido conocer mediante bases meramente empíricas y el trato diario qué es lo que quiere la gente, qué es lo que le gusta leer y cuánto está dispuesto en invertir en lectura tanto en tiempo como en dinero. Mis impresiones son claramente subjetivas ya que no puedo hablar con sustentos sociológicos acerca del tema ni establecer índices y números que tanto le gustan a los programas nacionales de lectura, pero en este camino me he llevado sorpresas y me he planteado preguntas acerca del rumbo de la lectura en nuestros tiempos.
Hemos escuchado hasta el cansancio que México no lee, eso lo dicen las cifras, las evaluaciones y hasta nuestro presidente se ha destacado en no ser precisamente un hombre cercano a la literatura. Sin embargo, pese al apocalipsis que año con año se pronostica del fin de la lectura y de los libros en papel es que también siguen imprimiéndose miles de libros, siguen existiendo bibliotecas públicas y siguen abriéndose librerías en México. Eso quiere decir que la lectura es una actividad rentable aún cuando en México no se generen las grandes cantidades de ventas de libros y uso de bibliotecas públicas como en otros países. Bajo estos parámetros podemos pensar que no todo está perdido y que todas esas campañas de lectura han funcionado de una u otra manera.
Como librera puedo decir que los jóvenes lectores son un sector que cada día va en aumento y las editoriales han sabido echar mano de ello tanto que dentro de los libros más vendidos en cualquier librería del país hay dos o tres novedades destinadas al público juvenil. Sin embargo ¿qué clase de libros están dentro de las preferencias de los niños y jóvenes? ¿Qué es lo que las grandes cadenas editoriales están ofertando?
Desde hace años la rivalidad entre el cine y la televisión contra los libros es cosa del pasado ya que ahora tal parece que han llegado a un acuerdo que conviene a ambas partes. Ahora cada vez es más común que los libros con mayor impacto comercial son precisamente los que se han adaptado al cine o que están próximos a llevarse a la pantalla grande, o bien de los que hay alguna serie de televisión. ¿Es entonces que la lectura está siendo una extensión de lo que visualmente atrae más allá de suponer un reto a la imaginación? No quiero que con esto se piense que soy una purista de la literatura, creo que hay muy buenas adaptaciones y me da gusto que la gente, especialmente los jóvenes, se acerquen a un libro porque les gustó una película o una serie; sin embargo me preocupa que haya muchos lectores que no exploren más allá de lo que la cartelera de cine o televisión ofrece cuando hay un universo de libros fascinantes por descubrir y disfrutar sin que haya una megaproducción de Hollywood de por medio.
Creo en el poder de la lectura para cambiar la forma de pensar de una persona, yo misma soy el producto de años de estar rodeada de libros y formarme un criterio de gustos y preferencias en cuanto a lectura se refiere. Es por eso que me preocupa lo que las editoriales están ofertando a los chicos: las mismas historias recontadas una y otra vez. Desde el éxito de Crepúsculo, Harry Potter, Los juegos del hambre y recientemente Cincuenta sombras (que no es juvenil pero que ha influenciado de manera preocupante a este sector) es que cada día se publican más y más libros que son estas mismas historias pero recicladas.
Como ya lo dije, los jóvenes y los niños no son ajenos a la lectura y se están formando nuevas generaciones de lectores que están dispuestos a dedicarle tiempo, espacio y dinero a los libros -lo cual es de celebrarse- sin embargo creo que también es el momento para reflexionar acerca de lo que leen, ya que de una buena lectura bien encauzada en la juventud se puede formar un adulto con criterio y madurez intelectual a la altura de cualquier género y estilo literario.