Sentir que el sueño llega gracias a una cápsula de melatonina puede parecer una solución inocente, pero el hecho de que el uso prolongado de suplementos de melatonina se asocia con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca y muerte, obliga a mirar el frasco con más cautela.
Una nueva investigación presentada por la American Heart Association (AHA) analizó datos de decenas de miles de adultos con insomnio crónico y halló que quienes usaban melatonina durante más de un año presentaron mayor riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca o fallecimiento.
¿Qué halló la investigación sobre melatonina y corazón?
En el estudio publicado por la AHA y reportado por diversos medios, se analizaron registros de salud de más de 130 000 adultos con insomnio, de los cuales alrededor de 65 000 fueron usuarios prolongados de melatonina (más de un año). De ese grupo, aproximadamente 3 000 desarrollaron insuficiencia cardíaca en los cinco años de seguimiento, frente a 1 800 del grupo que no usó el suplemento.
Los investigadores ajustaron por factores como edad, comorbilidades y otros medicamentos, y observaron que el riesgo de insuficiencia cardíaca y muerte fue significativamente mayor en el grupo de uso prolongado. Sin embargo, subrayan que la asociación no prueba causalidad y que se requieren ensayos controlados para determinar si la melatonina en sí misma es la causa directa.
Este hallazgo es relevante porque la melatonina se considera ampliamente como un “suplemento natural” sin mayores riesgos, lo que invita a replantear su seguridad en uso prolongado.
- Población: más de 130 000 adultos con insomnio crónico.
- Uso prolongado: al menos un año tomando melatonina.
- Resultados: mayor incidencia de insuficiencia cardíaca y aumento de mortalidad a cinco años.
- Limitaciones: sin dosis exacta documentada, sin aleatorización, y posible confusión por la severidad del insomnio como factor.
¿Cómo podría la melatonina afectar al corazón a largo plazo?
Mecanismos potenciales implicados
La melatonina es una hormona producida por la glándula pineal que regula el ritmo sueño‑vigilia y tiene efectos antioxidantes, antiinflamatorios y posiblemente vasoprotectores. No obstante, el uso prolongado de suplementos podría alterar este delicado equilibrio y generar efectos no previstos.
Por ejemplo, una hipótesis es que la suplementación continua podría alterar la señalización de los receptores de melatonina o la producción endógena, lo que a la larga podría afectar la función cardiovascular. Otra línea plantea que los usuarios a largo plazo podrían tener insomnio severo u otras patologías subyacentes que ya predisponen a enfermedad cardíaca, y la melatonina sería un marcador más que un causante. Aunque los autores del estudio advierten la necesidad de más investigación, indican que el simple hallazgo de una asociación es motivo de alerta.
Evidencia previa y contradicciones
Hasta ahora, muchas revisiones científicas habían enfatizado los posibles beneficios de la melatonina para la salud cardiovascular, como reducción de presión arterial o efectos antioxidantes en ensayos pequeños.
Pero el nuevo hallazgo sugiere que el uso prolongado puede no ser tan inocuo como se pensaba. Esto genera un contraste que obliga a reconsiderar su posición en terapias de rutina para trastornos del sueño.