El estrés académico, la ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales afectan cada vez a más estudiantes y, muchas veces, impiden que concluyan sus estudios.

Consciente de esta realidad, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lanzó una estrategia integral diseñada para ofrecer atención psicológica temprana, con el objetivo de cuidar el bienestar emocional de su comunidad.

¿En qué consiste el nuevo Programa Universitario de Cuidado y Apoyo para la Salud Mental?

El Programa Universitario de Cuidado y Apoyo para la Salud Mental (PUCASM) es una iniciativa pionera impulsada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), creada para enfrentar de forma integral los crecientes retos relacionados con la salud mental dentro de la comunidad universitaria.

Su objetivo principal es atender de manera prioritaria las necesidades psicológicas y emocionales de estudiantes, docentes y personal administrativo, y ofrecerles un espacio seguro, gratuito y accesible para recibir ayuda profesional.

La creación de este programa responde a un contexto global cada vez más complejo. En la última década, el aumento de casos de ansiedad, depresión, insomnio, abuso de sustancias, autolesiones y crisis emocionales ha sido significativo, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada siete personas de entre 10 y 19 años padece un trastorno mental, y más del 50 % de estos casos comienza antes de los 14 años.

Esta tendencia, agravada por factores sociales, económicos, tecnológicos y educativos, tiene un impacto directo en el rendimiento académico, la permanencia escolar y el bienestar general.

Frente a esta realidad, el PUCASM busca detectar, acompañar y atender de manera temprana a quienes lo necesiten, ofreciendo un modelo que va más allá de la atención clínica tradicional.

Su propuesta es construir un ecosistema integral de apoyo, que promueva el autocuidado, la salud emocional y la prevención como pilares fundamentales del desarrollo académico y humano.

Entre sus principales servicios se incluyen:

  • Detección temprana a través de tamizajes psicológicos y evaluaciones de bienestar emocional.
  • Atención primaria con orientación psicológica, consejería profesional y psicoterapia breve.
  • Canales de comunicación accesibles, disponibles por internet, teléfono o espacios presenciales.
  • Derivación a servicios especializados, tanto dentro de la universidad como en instituciones externas como el IMSS o el ISSSTE.

Cómo operará en el campus: protocolos, primeros auxilios emocionales y tiempos de respuesta

El programa será coordinado por la Secretaría de Servicios a la Comunidad Universitaria y estará bajo la dirección de la reconocida psicóloga María Elena Medina-Mora Icaza, exdirectora del Instituto Nacional de Psiquiatría y actual integrante del Colegio Nacional.

Una de sus características más innovadoras es la implementación de un modelo de atención escalonado, que permitirá ofrecer desde primeros auxilios emocionales hasta intervenciones clínicas especializadas, dependiendo de la complejidad del caso.

El proceso se desarrollará en cuatro etapas principales:

  1. Orientación inicial y contención emocional: primera línea de atención, disponible en línea, por teléfono o presencialmente, para escuchar y guiar a la persona en situación de crisis.
  2. Tamizaje psicológico y Examen Médico Activo (EMA): instrumentos de detección temprana que permiten identificar síntomas de ansiedad, depresión o ideación suicida.
  3. Intervención inmediata: en casos urgentes, se brindará atención psicológica de emergencia para reducir el riesgo de crisis graves.
  4. Derivación especializada: si el caso requiere tratamiento continuo, se canalizará al sistema de salud público o a clínicas universitarias con atención psiquiátrica o psicológica prolongada.

Además, el programa implementará una Encuesta de Necesidades Psicológicas, con el fin de conocer el estado emocional de la comunidad universitaria y diseñar estrategias preventivas adaptadas a las nuevas problemáticas.

De acuerdo con el Center for Collegiate Mental Health de la Universidad Estatal de Pensilvania, más del 70 % de las universidades que aplican programas similares reportaron una disminución del 25 % en las crisis agudas gracias a la detección temprana y a las intervenciones inmediatas.