Los perros de asistencia son la compañía ideal para la autonomía y la inclusión de las personas con diversas discapacidades, tanto visibles como no visibles.
Estos compañeros están adiestrados para ayudar a las personas como si desempeñaran un trabajo. A pesar de su rol, muchos aún desconocen las reglas básicas de convivencia y los derechos que protegen a estos «lomitos».
Saber cómo identificar a estos animales y qué no hacer al verlos, es el primer paso para interactuar de manera correcta y empática.
¿Qué tipos de perros de asistencia existen?
¿Qué tipos de perros de asistencia existen?
El perro de asistencia está certificado para apoyar a personas con discapacidad motriz, visual, auditiva, intelectual y psicosocial, como explica el gobierno de la Ciudad de México (CDMX).
Aunque cada perro debe estar acreditado, la ley garantiza su acceso libre e irrestricto a establecimientos, transporte y espacios públicos, incluso cuando están en entrenamiento.
Existen cinco tipos principales de perros de asistencia, reconocidos en el mundo por su labor y el tipo de apoyo que brindan:
- Perro guía: Asiste a personas con discapacidad visual para moverse con seguridad y evitar obstáculos.
- Perro de servicio: Realiza tareas específicas y apoya el desplazamiento de personas con discapacidad física o movilidad reducida.
- Perro de ancla: Apoya a personas con discapacidad intelectual o psicosocial, como a los niños con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).
- Perro de señales: Alerta a personas con discapacidad auditiva sobre sonidos importantes como timbres o alarmas.
- Perro de alerta médica: Avisa a su compañero humano sobre cambios en su salud, como ataques recurrentes (ansiedad, epilepsia o hipoglucemia).
¿Cómo identificar a un perro de asistencia?
La identificación se basa en su propósito, su entrenamiento, su certificación legal y su conducta, ya que no son considerados simples mascotas ni animales de compañía para efectos de reglamentos, como menciona la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social de la CDMX.
Aquí hay puntos clave para identificar a un perro de asistencia:
- Conducta: Debido a su entrenamiento son menos sociales que los perros normales cuando están cumpliendo su labor.
- Certificación Oficial: Por norma general, deben estar acreditados por una Entidad de Adiestramiento que posea los permisos necesarios para certificar perros de asistencia.
- Se identifican según la discapacidad que tenga su compañero.
- Es usual que lleven chalecos de diferentes colores y arneses que los ayudan a guiar a sus dueños.
- Son libres de subirse a los medios de transporte públicos como cualquier otra persona.
¿Qué no hacer si ves un perro de asistencia?
La labor de estos «lomitos» es seria, y una simple distracción puede poner en riesgo la seguridad de su compañero. Por ello, es importante que las personas actúen con empatía y respeto.
La Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México es clara: negar el acceso a un perro de asistencia a cualquier espacio público o privado de uso común es un acto de discriminación y puede acarrear multas severas.
Si te encuentras con un perro de asistencia trabajando, recuerda estas reglas de oro que aconseja el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred):
- No lo toques: Ninguna persona debe tocar o interrumpir a un perro de asistencia que esté de servicio, esperando o reposando.
- No lo distraigas: Evita molestar, acariciar o jugar con el perro para prevenir distracciones peligrosas.
- No le ofrezcas comida: Darle alimentos puede desviar su atención de su tarea.
- No exijas el uso de bozal: Por ley, no se puede exigir al usuario que su perro de asistencia use bozal.
- No niegues el acceso: Negar la entrada a un espacio o transporte a una persona usuaria de perro de asistencia es un acto de discriminación sancionable.
Recordar y aplicar estas normas es un acto de responsabilidad social y empatía. Al respetar el trabajo de estos compañeros, garantizas la seguridad de una persona con discapacidad.