El frío no solo trae consigo cambios de temperatura: también multiplica el riesgo de enfermar. De acuerdo con el doctor Alejandro Macías, infectólogo y excomisionado nacional para la influenza, los meses de diciembre a febrero concentran el mayor número de casos de enfermedades respiratorias graves, especialmente neumonías causadas por virus y bacterias como el neumococo.
Macías explicó que este incremento responde a múltiples factores: el descenso de temperaturas, el hacinamiento en espacios cerrados y la propagación de virus respiratorios que abren la puerta a infecciones bacterianas secundarias.
De la influenza al neumococo: una cadena de infecciones
El especialista recordó que infecciones virales como la influenza o el covid-19 debilitan el sistema respiratorio, facilitando que bacterias oportunistas como el neumococo se instalen en los pulmones.
En esos casos, el tratamiento médico debe cubrir ambas posibilidades —viral y bacteriana— para evitar complicaciones severas.
El envejecimiento y las enfermedades crónicas agravan el riesgo
De acuerdo con el doctor Carlos O’Quinn Reyes, director médico asociado de Merck, la neumonía neumocócica continúa siendo la principal causa infecciosa de muerte en adultos mayores de 70 años.
En México, las hospitalizaciones por neumonías aumentan de 270 por cada 100 mil habitantes entre los 50 y 65 años, hasta más de 4 mil en personas mayores de 85 años
El riesgo, además, se intensifica en quienes viven con diabetes, enfermedades cardíacas, insuficiencia renal o inmunosupresión, condiciones que reducen la capacidad del organismo para responder ante infecciones.
La vacuna como principal barrera de defensa
Aunque las infecciones respiratorias aumentan en invierno, el neumococo puede circular todo el año, recordó O’Quinn. Por ello, la vacunación no debe limitarse a la temporada fría.
Macías añadió que las vacunas contra influenza y Covid-19 también tienen un efecto indirecto en la prevención del neumococo, ya que evitan las infecciones virales que debilitan el sistema respiratorio.
Un llamado a reforzar la prevención
Los especialistas coincidieron en que el invierno es una oportunidad para reforzar hábitos preventivos:
- Mantener al día las vacunas de influenza, covid-19 y neumococo.
- Evitar el consumo innecesario de antibióticos.
- Controlar enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.
- Priorizar la alimentación equilibrada, el ejercicio y la ventilación de espacios cerrados.
Una temporada de riesgo, pero también de oportunidad
Entre diciembre y marzo, los contagios de influenza, neumonía y Covid-19 pueden elevar la mortalidad general del país, especialmente en adultos mayores; sin embargo, con la vacunación oportuna y la adopción de hábitos saludables, es posible reducir los efectos de la temporada invernal.