Estados Unidos.- Kelli Mulhollen no se alarmó cuando su hijo Michael, de 17 años, regresó de sus vacaciones con unas pequeñas marcas rosadas en los pies.
Ambos pensaron que se trataba de piquetes de moscos o algún insecto, ya que el chico había estado disfrutando de unos días en las playas de Florida.
Sin embargo, días más tarde, Michael notó que comenzaron a aparecer más marcas hasta el grado de tener sus pies, piernas y glúteos llenos de comezón y ronchas color rojo.
Se trataba de una enfermedad cutánea derivada de unos gusanos conocidos como anquilostomas que se encuentran en la arena. La familia estaba preocupada.
La infección causa erupciones con picazón severa, ampollas y hasta sangrado.Por lo general aparecen en áreas del cuerpo que han estado expuestas al suelo contaminado.
Se enterró en la playa y la arena estaba contaminada con larvas
Para mala suerte de Michael, él se había enterrado por completo en la arena para tomarse algunas fotografías y de esa forma se infectó.
«Michael acudió en junio a la playa de Pompano Beach en Florida y todavía estamos luchando contra esa terrible infección», contó su madre a Metro.co.uk.
«No vayas a la playa sin los zapatos de agua cerrados para los pies».
«Mi hijo está muy enfermo y tendrá cicatrices permanentes. No basta con curitas y vendas. Él tiene que bañarse en agua con lejía (sustancia química como el cloro) tres veces al día para combatir la infección”.
¿Como se contagia?
Los anquilostomas se propagan a través de las heces de animales o humanos que tienen el parásito, y las personas pueden obtenerlos simplemente caminando descalza sobre la arena o el suelo que ha sido contaminado.
Ahora la madre del chico afectado pide a todos que cuando acudan a las playas usen zapatos y eviten enterrarse en la arena.
Los anquilostomas generalmente afectan los pies y los glúteos y se transmiten a través del suelo o la arena.
Entonces, si se dirige a la playa, intente asegurarse de conocer los requisitos de la zona y si existe un riesgo de contaminación.