«¡¿Y si me despiden?!».
Es mitad de la noche, toda la casa en silencio y en teoría tú, en un sueño reparados.
Bueno, así era hasta que dicho pensamiento negativo te despertó.
La vida siempre tendrá preocupaciones, pero de eso a pensar siempre lo peor de las situaciones es totalmente diferente.
Si cada que te preguntan algo contesta con una frase fatalista.
Deja que te digamos, cómo controlar los pensamientos negativos.
En esta nueva entrega, el escritor Juan Tonelli, nos ofrece una reflexión para cuando los pensamientos en nuestra cabeza resultan ser una maraña de miedos, dolor, pesimismo…
En resumen, puros pensamientos negativos.
¿Qué son los pensamientos negativos?
Básicamente, los pensamientos negativos son aquellos cuya voz dentro de nuestra cabeza suenan así: «no te va a salir bien», «nunca voy a cambiar», vas a quedar en ridículo».
Estos suelen presentarse cuando se esta desanimado, nervios o en un momento crítico de la vida, describe el sitio web Capia Psicología.
Muchas veces el origen de estos pensamientos se encuentra en nuestra construcción cognitiva, basado en el modelo de emociones y comportamientos, algunos de los cuales se nos han cultivado desde la niñez o bien, los hemos aprendido a lo largo de la vida.
Trucos para controlar los pensamientos negativos
Controlar los pensamientos negativos puede ser un desafío, pero hay varias estrategias efectivas que puedes utilizar para manejarlos y reducir su impacto en tu vida diaria:
1-Reconoce y acepta los pensamientos negativos:
El primer paso es identificar cuándo estás teniendo pensamientos negativos. No intentes ignorarlos o reprimirlos; en su lugar, acepta que están ahí y que es normal tener este tipo de pensamientos ocasionalmente.
2- Practica la atención plena:
La atención plena implica estar presente en el momento y observar tus pensamientos sin juzgarlos. Meditar y practicar ejercicios de respiración pueden ayudarte a desarrollar esta habilidad y reducir la influencia de los pensamientos negativos.
3-Reformula tus pensamientos:
Cuando identifiques un pensamiento negativo, trata de reformularlo en algo más positivo o realista.
Por ejemplo, en lugar de pensar «nunca seré bueno en esto,» puedes cambiarlo a «puedo mejorar con la práctica y el tiempo.»
4- Desafía tus pensamientos negativos: Cuestiona la veracidad de tus pensamientos negativos.
Pregúntate si hay evidencia que los respalde o si estás exagerando la situación.
A menudo, nuestros pensamientos negativos no se basan en hechos.
5-Enfócate en lo positivo: Dedica tiempo a pensar en cosas por las que estás agradecido y en las cosas positivas de tu vida.
Mantener un diario de gratitud puede ayudarte a cambiar tu enfoque hacia lo positivo.
Recuerda que todo es un proceso, y para mantener los pensamientos negativos en un límite es necesario que te des el permiso de sentirte mal. ¡No te castigues por tenerlos!