Fui a la tienda ubicada a mitad de la calle Napoleón I del Fracc. Imperial, al entrar fui directo a la zona de refrescos y saque una botella de vidrio, en ese momento escuche un grito agudo y el cerrar de la puerta del negocio, una vecina entro pálida del miedo porque había visto a un demonio. El dueño del negocio abrió la puerta de nuevo, ignorando los gritos de la mujer que parecía apunto de desmayarse a causa del miedo. Del otro lado se encontraba un pitbull hembra de color blanco que buscaba ayuda para quitar el resto de la soga que estaba alrededor de su cuello y obtener un poco de agua mientras el sol la atormentaba, pero todos salían huyendo como si fuera un monstruo… ahora tengo una nueva amiga que juega conmigo todos los días y me mantiene caliente y segura por la noche”

Sin duda alguna podemos decir que los pitbull son una raza canina que ha generado polémica desde hace varios años a causa de los mitos y las noticias relacionadas a su comportamiento agresivo, por lo cual varios países; como Argentina, Francia, Alemania, Australia, España, algunos estados de los Estados Unidos Americanos, entre otros países; tienen prohibido su existencia o están controlados. Sin embargo, estas descripciones negativas no encierran la realidad absoluta sobre esta raza.

Antes de comenzar debemos de aclarar que el término «pitbull» se utiliza actualmente para referirse a varias razas físicamente parecidas y que de cierta forma están relacionadas a causa de la genética, sin embargo, son perros totalmente diferentes. De estas razas semejantes encontramos al American Pitbull Terrier, American Staffordshire Terrier y Stafford Bull Terrier. Incluso existe una variante más pequeña de origen mexicano al que se le conoce como Chamuco o Pitbull mexicano.

El origen de los pitbull se remonta varios siglos atrás en Inglaterra, resultado de la mezcla de razas caninas, tomando como base al antiguo bulldog inglés, raza que por aquel entonces había ganado popularidad en un deporte sangriento conocido como ceba de toros, la cual consistía en atar a un toro para que 1 o 2 bulldogs lo hostigaran durante horas hasta hacerlo colapsar y llevarlo a su muerte. La mezcla que dio nacimiento al pitbull actual fue el bulldog inglés con Terriers.

El pitbull destaca entre las demás razas caninas a causa de ser una combinación perfecta de agilidad, velocidad, tenacidad y fuerza, sin mencionar su alta resistencia al dolor físico. Esto lo llevo a ser empleado como un perro de cacería y un perro de guerra durante el transcurso de la historia, sin embargo, estas cualidades también lo hicieron el perro ideal para ser empleado por granjeros y por familias, ya que lo volvían en un perfecto perro guardián y de compañía.

De acuerdo a lo anterior podemos decir que los pitbull tuvieron un nacimiento oscuro y su propósito de existir fue para derramar sangre, pero esto no limita su existencia o lo encierra en sólo un área de oportunidad, sino todo lo contrario. Debemos de tener en cuenta que los pitbull no son agresivos hacia las personas por naturaleza, pero ellos si son muy apegados y protectores con sus dueños, de ahí nace el mito de que son agresivos, pero como con cualquier otro perro, el comportamiento y la personalidad del pitbull depende totalmente del empeño de los dueños por brindarle una crianza y educación correctas, volviéndolos sociables con otros perros, mascotas y personas, sin olvidar las dosis de amor, cariño y mimos, ya que la falta de muestras de cariño también juegan un rol importante en su crecimiento. Un perro amigable es fruto del cariño y enseñanzas, un perro agresivo es resultado de un mal dueño.

Los pitbull son una raza fuerte, imponente, cariñosa, protectora, fuerte, energética y juguetona, más los estigmas sociales que giran a su alrededor les ha colocado una máscara que no les pertenece por completo. Incluso algunos dueños de pitbull los llaman «payasos» a causa de su comportamiento amigable.

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