La cantante colombiana Shakira quedó cerca ir a juicio en la causa que la investiga por un supuesto fraude fiscal de 14,5 millones de euros (más de 17 millones de dólares) a la Hacienda española, entre 2012 y 2014.

Luego de tres años de investigación, el juzgado de instrucción número 2 de Barcelona concluyó que existen «indicios suficientes» de que la artista cometió el delito de fraude contra el Estado español, al simular que no residía en el país y ocultar sus ingresos a través de un entramado de empresas localizadas en paraísos fiscales.

El juez catalán Marco Jesús Juberías consideró que, pese a que las tesis de Hacienda y de la defensa son «diametralmente opuestas» en cuanto a la interpretación tributaria a aplicar, en el juicio oral podrá decidirse quién tiene razón, informó este miércoles el diario El País.

En total, la Justicia acusa a Shakira de seis delitos fiscales, por los que, en caso de ser condenada, podría ir a la cárcel. No obstante, tiene una última oportunidad de evitar el juicio mediante un pacto con la Fiscalía.

¿Residente o no?

El juez Juberías sostuvo en su resolución que la cantante habría dejado de tributar en España durante esos tres años «pese a tener la obligación de hacerlo, por tener aquí su residencia fiscal».

Los peritos designados por la defensa de Shakira sostienen que esta disponía de un certificado de residencia permanente en Bahamas y que, hasta 2015, su presencia en España no superó los 183 días anuales que obligan a tributar en ese país.

La estrella colombiana afirma que, hasta ese año, solo visitó España esporádicamente, debido a su relación sentimental con el futbolista catalán Gerard Pique. Y que recién cuando nació su segundo hijo, fijó su residencia habitual en Barcelona.

Además, sostiene que los días en que estuvo fuera de España —con motivo de sus giras de conciertos o su participación en el ‘reality’ televisivo ‘The Voice’ en Estados Unidos— no deben contabilizarse como tiempo de residencia en el país.