Jimmy Fallon se encuentra ahora mismo en una situación muy similar a la que acabó costándole su longevo programa de entrevistas a Ellen DeGeneres, el rostro amable de los talk show estadounidenses que parecía intocable, hasta que se filtraron las historias sobre los atropellos e injusticias que se producían cuando las cámaras se apagaban.

Fallon es el equivalente de DeGeneres en la franja nocturna -de ahí el nombre de “late night”- gracias a su humor amable, casi infantil, que nunca pone a sus invitados en situaciones incómodas más allá de cuando les interrumpe con sus balbuceos y sus carcajadas. Sin embargo, sus empleados afirman que la amabilidad la reserva solo para las celebridades.

Dieciséis personas que son parte de su equipo o que lo han sido en algún momento del pasado han asegurado a la revista Rolling Stone que el presentador contribuye en buena parte a crear el ambiente laboral tóxico, que define desde hace años el día a día en su “talk show” debido a su comportamiento errático. Todos ellos han hablado a condición de mantener el anonimato por miedo a posibles represalias.

Al parecer, la atmósfera de tensión que se respira en el plató y entre bambalinas va mucho más allá de lo que resulta habitual en el mundo de la televisión, y se cita como ejemplo el hecho de que Fallon haya tenido nueve “showrunners” en nueve años como prueba de su incapacidad para ofrecer un liderazgo estable.

NBC DEFIENDE AL PROGRAMA, NO AL CONDUCTOR

Lo más sorprendente es que la revista se ha puesto en contacto con 80 trabajadores del programa, presentes y pasados, y ninguno de ellos ha querido hacer declaraciones positivas acerca de Fallon usando su nombre. La gran mayoría alaba su talento y sus dotes cómicas, pero ninguno quiere-o puede- hablar de forma positiva de su experiencia trabajando a sus órdenes.

Los nueve showrunners tampoco han querido hacer ningún comentario, para bien o para mal.

Varios empleados han asegurado a Rolling Stone que todo el mundo teme los arrebatos de ira de Fallon y su comportamiento errático, y sostienen que se han elevado quejas al respecto al departamento de recursos humanos que no tuvieron efecto. Entre el personal, los camerinos reservados para los invitados se consideraban espacios seguros donde acudir a llorar durante la jornada laboral.

Los representantes de Fallon aún no han realizado ningún comentario, y desde la NBC -la cadena que emite The Tonight Show– se ha defendido al programa, pero no al presentador, en un comunicado donde se asegura que el “late night” es uno de los mayores motivos de orgullo de la compañía.