Recuerdo el camino real a Tula serpenteando bajo la cordillera de la Sierra Madre Oriental. Por cientos de años fue el único paso para quienes venían del centro del país. El camión era un chevrolet quizás de 1940 color verde, que se bamboleaba por la carga y las irregularidades del camino.

Alguna vez vine aquí a Victoria con mi padre. En el segundo piso del mercado Argüelles ya estaban las fondas de hoy. Quizás eran más populares, la competencia más dura y aveces desleal. Los ejidatarios solían almorzar en este sitio, y en la planta baja rentar revistas que después les permitiera presumir su estancia en Ciudad Victoria.

Luego de un pequeño túnel que pasamos ya amanecido, después de un puente de madera y troncos, vimos el enorme resplandor de ciudad victoria. Venimos de un pueblo que no conocía la luz eléctrica. Nosotros chiquillos amontonados sobre el capacete frío del camión vimos la luz de los postes. Había líneas de autobuses procedentes del día pero no era nuestro caso. Llegamos en el mismo camión de redilas que surtía mercancía a la pequeña tienda del pueblo.

Olía a gasolina y entre la gente me llevaban en brazos para que fuera viendo todo. Las luces comenzaron a bordar el horizonte y entramos de lleno por Tamatán al crucero del tren y la calle democracia que nos internó al centro.

Recuerdo la plaza Hidalgo donde bajamos con las maletas y cobija en tierra comenzamos a ver para todos lados. A media cuadra del 8 Hidalgo estaban los autobuses con destino a Tampico. La ciudad olía a nuevo y se distinguía de un olor dulce del bisquete. El día, por alguna razón desconocida por mi, hasta la fecha es más largo aquí todavía.

Eran autobuses con aerodinámica ovalada flecha roja y los Oriente con su baño constantemente ocupado y tenías que sacar la cara por la ventanilla para tolerar la insoportable levedad del ser. Arriba del autobús iban gallinas, puercos, rastrojo, quesos, crema que traída en jarros desde San Luis.

Antes de partir a Tampico el tiempo nos dio minutos para andar en el centro viendo todo. En un establecimiento de juguetes y regalos entre las calles 12 y 13 Hidalgo probé un triciclo. No me lo llevé pues estaba trabado con una cadena junto con otros triciclos para niñas y niños. En el silencioso llanto de esa cuadra desistí. No hubiera podido como quiera. Mi padre tal vez no traía dinero. «Esperate a Tampico y te compro una bici» . Debió decir mi jefe que hablaba poco pero contundente. Si no entendí fue culpa mía. Ya grande yo mismo compré mi primera bicicleta Búfalo.

Pero recordar, siendo una forma de literatura, la mente dibuja el espacio y la mente acaso traicionada por el inconsciente da cuenta, imagina, lleva al fondo lo que había en Ia superficie. Recuerdo la humedad del hotel en Tampico. La alfombra café bajo mis pies descalzos. El silencio de un cuarto piso en el hotel Rivera, una calle pronunciada rumbo abajo, al nivel del mar y los mariscos y el corte a la tampiqueña y la gente incansablemente poeta y porteña.

Como viajeros en el tiempo ya no volvimos al pueblo. De Tampico volvimos a Victoria. En Tampico dejé una pelota en el tranvía. Prometí volver por ella. Ya grande pienso en ello. Otras veces hemos vuelto al pueblo de nuestra procedencia pasando ahora por la nueva carretera y hoy por la Rumbo Nuevo de cuota. Pero el pueblo se estacionó en aquellos años y la gente, al parecer, siguen siendo la misma. Los hijos con los apellidos de siempre.

Victoria en cambio creció para todos lados y de la carretera entre la montaña quedan algunas piedras que anunciaban por donde iba el viejo camión de redilas, como una luciérnaga llegando a Victoria.

TENGO OTROS DATOS

Día de la lucha contra el cáncer en los honores a la bandera

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, realizamos la ceremonia cívica de Honores a la Bandera en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ciudad Victoria.

Reafirmamos la importancia de la prevención, la detección oportuna y el acceso a servicios de salud de calidad. En Tamaulipas, se han realizado más de 54 mil tamizajes, permitiendo identificar oportunamente casos y brindar seguimiento y atención a las mujeres.
Seguimos fortaleciendo la infraestructura hospitalaria y el equipamiento médico para ofrecer mayores oportunidades de diagnóstico, tratamiento y bienestar a las familias tamaulipecas.

HASTA LUEGO