El pasado fin de semana, me dispuse a leer un libro que me pareció muy interesante. Sobre todo porque nos habla de cuestiones muy reales, que son dignas de mencionar en este espacio.

El libro se llama, “Ética de Urgencia”, del filósofo y ensayista español, Fernando Savater. En él nos hace reflexionar de distintos temas, pero los que más me llamaron la atención, son los siguientes: “la dimensión moral de las nuevas tecnologías”, “la responsabilidad política del ciudadano” y lo que el autor llama, “la sinrazón de la violencia”.

Todos estos puntos,  podrían ser  aplicados en la realidad de los mexicanos y de los tamaulipecos.

Por ejemplo, en un fragmento nos dice lo siguiente: “Es la sociedad la que tiene que reclamar una buena educación. Hay que decirles a los políticos que ellos se van a ir, pero que nosotros nos vamos a quedar, por eso queremos educación. Somos los ciudadanos los que tenemos que exigir una educación que nos proteja, que nos ofrezca mejores posibilidades para el futuro, porque para los políticos nunca será una prioridad”.

Muy cierta esta idea, porque si los ciudadanos no exigimos una educación de calidad, difícilmente los políticos nos la brindarán. Ahí  tenemos a los candidatos aquí en Tamaulipas, regalando “vasitos” y estampitas en las esquinas, y ¿Qué propuestas traen en materia de educación? Absolutamente nada.

“La sinrazón de la violencia”, el autor dice lo siguiente: pelar a la violencia particular para conseguir nuestros fines es un pecado, pero un pecado de imprudencia porque despierta el espectro feroz de la violencia general que si unas pautas racionales no controlan, nada podrá saciar salvo el exterminio mutuo. Y sin duda las instituciones democráticas no son pacíficas (es decir, incontaminadas por la violencia), sino pacificadoras: intentan garantizar coactivamente un marco dentro del cual las relaciones humanas puedan suspender sus tentaciones violentas sin excesivo riesgo de los individuos y permita que cada cual aprenda a utilizar armas de creación, persuasión o seducción, no destructivas.

Si esto lo aplicaran en México, nuestro país sería otra cosa y no estaríamos hundidos en la terrible inseguridad y la violencia encarnizada que se vive actualmente.

Por último, “la dimensión moral de las nuevas tecnologías”, este es el punto que me parece más interesante. Pues Savater nos dice que las nuevas tecnologías y el uso de las redes sociales, solo han empeorado los valores de respeto entre la sociedad, en especial la de los jóvenes. Pues ha inculcado en los chavos el mal lenguaje, la mala escritura y los vicios.

Esto son algunos puntos que me parecieron más interesantes de este libro. Considero que el escritor, Fernando Savater, tiene una visión muy amplia y humanista de los problemas cotidianos, lástima que aquí no tenemos un presidente o gobernadores que piensen como él.

Ya para cerrar, los dejo con esta frase: “Todos los tiempos han sido adversos a determinados valores. Siempre la inercia, la crueldad, los egoísmos han estado presentes. No hay esos tiempos buenos en que se puede poner el piloto automático y que la historia se escriba sola».