México (Agencias).- El expresidente Felipe Calderón rechazó las acusaciones del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) que atribuyó a su administración la autorización para el desarrollo inmobiliario en Malecón Tajamar, en Cancún, Quintana Roo.

“Lo primero que hice en materia ambiental fue promulgar la ley que prohíbe destruir el mangle. Falso que en 2006 aprobé Tajamar. Estoy en contra”, afirmó el panista a través de sus cuentas en Twitter y Facebook.

En otro mensaje aclaró: “La autorización de Tajamar fue 2/2005 (segundo semestre de 2005), 1.5 años antes de mi gobierno. Luego publicamos ley que prohibía la tala de mangle”. Sin nombrarlo, el exmandatario señaló que proyecto fue autorizado en la administración de su antecesor el expresidente panista, Vicente Fox Quesada.

El lunes pasado, en rueda de prensa para aclarar las críticas por la destrucción del mangle en Malecón Tajamar, el director del área jurídica del Fonatur Manuel Mercado Bejar, afirmó que las modificaciones de uso de suelo, así como la urbanización y la venta de lotes se llevaron a cabo principalmente durante la administración de Felipe Calderón.

-Apenas la madrugada del 16 de enero, una brigada de policías y de maquinaria pesada ocasionó un daño casi irreparable en la flora y fauna del manglar Tajamar, en Cancún, para preparar la construcción de un desarrollo inmobiliario.

La fauna del bosque pantanoso no fue reubicada cuando se realizaron los trabajos por lo que activistas denunciaron que especies vivas quedaron sepultadas bajo el concreto.

Los ciudadanos dijeron que en la zona hay especies en peligro de extinción incluidas en la norma oficial mexicana NOM-059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), entre ellas la rana leopardo, la iguana rayada, el cocodrilo Moreletti y distintas clases de aves.

El desarrollo “Malecón Tajamar” se desarrolla en zonas de manglar de 58.76 hectáreas en el municipio de Benito Juárez, en Quintana Roo, y consta de 30 proyectos, entre los que destacan torres residenciales, un centro comercial, un proyecto médico, un templo católico y edificios para oficinas.

De acuerdo con un informe de Greenpeace, México es el quinto país con mayor extensión de manglares en el mundo, pero diariamente pierde casi 4.5 hectáreas equivalentes a seis campos de futbol-.

Por su parte Mercado Bejar también afirmó que las obras de desmonte y de chapeo fueron hechas por actores privados, con autorizaciones que proporcionó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) durante el sexenio panista, lo que fue negado por el actual presidente de la Fundación Desarrollo Sustentable.

En efecto, el 1 de febrero de 2007, Felipe Calderón emitió un decreto para añadir un nuevo artículo (el 60 TER) a la Ley General de Vida Silvestre a favor de la protección de los manglares.

Dicha norma dice a la letra: “queda prohibida la remoción, relleno, trasplante, poda o cualquier obra o actividad que afecte el flujo hidrológico del manglar”.

Sin embargo, en su momento la nueva norma fue calificada por especialistas como “insuficiente” pues su aplicación no es retroactiva y su redacción permite que se realicen obras y proyectos de mantenimiento o restauración del manglar.

Y si bien la destrucción del manglar Tajamar no se concretó en el sexenio de Calderón Hinojosa, la devastación ambiental en la Laguna de San Pedrito, Colima; Las Cruces en el río Baluarte y la Laguna de Huizache-Caimanero, en Sinaloa, sí ocurrió en su administración.

El lunes pasado, al tiempo que endilgó la responsabilidad de la autorización del proyecto turístico en Tajamar al gobierno de Calderón, el director jurídico del Fonatur afirmó que el manglar no se encuentra protegido por la Convención de Ramsar, a la que México pertenece y defendió su viabilidad turística.

Según Mercado Bejar cancelar estas obras desembocaría en demandas multimillonarias por parte de los particulares, “que Fonatur hubiera tenido que pagar con dinero de los contribuyentes”.

Y, tras desmarcar a la administración actual de las eventuales críticas, subrayó que el proyecto turístico –cuyo destino será definido hoy por un juez—tendrá “grandes beneficios económicos, sociales y ambientales” en la región, lo que sostuvo con cifras muy precisas: anticipó una derrama económico de 11 mil 563 millones de pesos, con la creación de 5 mil 166 empleos directos y 10 mil 332 indirectos. Ni más, ni menos.

Asimismo, afirmó que el proyecto Malecón Tajamar incrementará la inversión inmobiliaria en la zona, permitirá la entrada de divisas por la llegada de inversionistas extranjeros y elevará la afluencia de turistas nacionales y extranjeros. Informó que “ya se obtuvieron 2 mil 40 millones de pesos en ventas” asociadas con el proyecto.

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