En casi ocho meses, las dos principales organizaciones criminales que más han sido golpeadas por el gabinete de seguridad federal, a través de su estrategia de inteligencia, han sido el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En una revisión a las detenciones que ha reportado el gabinete de seguridad, al menos, 14 de los capturados o abatidos corresponden a personas estrechamente cercanas a los líderes de ambas organizaciones y quienes llevaban años siendo parte esencial en sus operaciones en ciertas regiones, al trabajar como operadores logísticos o financieros.

Entre ellos destacan Abraham Oseguera Cervantes, Don Rodo, hermano de Nemesio Oseguera, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien fue reaprehendido el 28 de febrero pasado. El hermano de El Mencho era el encargado de comprar ranchos, terrenos y fincas para las operaciones del grupo criminal.

Otro caso que resalta, pero en el Cártel de Sinaloa, es el de Kevin Alonso Gil Acosta, El 200, jefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán, líder de Los Chapitos y sucesor de los negocios de su padre, Joaquín El Chapo Guzmán.

Apenas este 23 de mayo se dio otro golpe estratégico al Cártel de Sinaloa con la muerte en un operativo de José Humberto Figueroa Benítez, El Perris, otro jefe de seguridad de Los Chapitos y a quien le detuvieron personas cercanas desde octubre del año pasado.

Pese a eso, especialistas en materia de seguridad consideran que ninguna de esas detenciones logra desarticular de manera contundente las operaciones de ambas organizaciones, pues si bien son estratégicas, romper las cadenas financieras y operativas requiere cooperación internacional.

Golpes al Cártel de Sinaloa

El 18 de octubre de 2024, elementos del Ejército detuvieron a Luis Alberto “N”, El Cañas, junto a otras cinco personas. De acuerdo con reportes de seguridad, esta persona era uno de los colaboradores más cercanos a El Perris. Desde entonces, se acercaban a él en cada operativo.