Enrique Jonguitud
Ciudad Victoria, 5 de noviembre.- Miles de familias de Tamaulipas podrían recibir respaldo para atender a adultos mayores, personas con discapacidad y familiares enfermos, mediante la creación de un Sistema Estatal de Cuidados que busca distribuir entre las instituciones públicas y la sociedad una responsabilidad que actualmente recae, en gran medida, en los hogares.
La propuesta pretende ofrecer alternativas a quienes dedican buena parte de su tiempo a cuidar a otras personas, muchas veces sin remuneración y con recursos propios, por lo que contempla servicios gratuitos, capacitación y posibles apoyos económicos y sociales para aliviar esa carga.
Uno de los avances ocurrió en agosto de 2026, cuando la Diputación Permanente del Congreso estatal aprobó por unanimidad el dictamen de la nueva Ley del Sistema Estatal de Cuidados de Tamaulipas. Sin embargo, el proyecto todavía necesita la aprobación del pleno legislativo para convertirse en una disposición vigente.
El sistema estaría dirigido a distintos sectores que requieren asistencia permanente o acompañamiento, entre ellos adultos mayores, niñas, niños y adolescentes, personas con discapacidad y pacientes con enfermedades crónicas, cuyas necesidades de atención suelen representar un esfuerzo económico y físico para sus familias.
Entre las herramientas planteadas se encuentra la integración de un padrón estatal para identificar a las personas que necesitan cuidados y a quienes los proporcionan, además de impulsar la capacitación y profesionalización de estos últimos para mejorar las condiciones en que realizan su trabajo.
La necesidad de estos mecanismos también tiene una dimensión de género, debido a que buena parte de las tareas de cuidado dentro de los hogares recae sobre las mujeres, quienes frecuentemente deben reducir sus jornadas laborales, abandonar estudios o posponer proyectos personales para atender a familiares.
La discusión cobra relevancia este 5 de noviembre, cuando se conmemora el Día Mundial del Cuidador, una fecha que pone atención en las dificultades que enfrentan quienes atienden a personas dependientes y que, en muchos casos, no cuentan con preparación especializada ni respaldo institucional.
La propuesta plantea que el sistema comience a operar de manera gradual, aprovechando los programas y recursos de las dependencias estatales que ya ofrecen servicios de asistencia, con la intención de distribuir las responsabilidades entre el Estado, las familias, la comunidad y el sector privado, en lugar de dejar toda la carga en quienes cuidan.
